SECTOR NÁUTICO

REPARACIÓN

No tire ni malvenda su vieja semirrigida, restáurela

Seasafe es la única empresa en Baleares especializada en reconstrucciones con neopreno. Lo hemos comprobado: deja los barcos como nuevos.
JUAN POYATOS

Ya no es necesario tirar a la basura o vender demasiado barata la vieja semirrígida. Hay posibilidad de restaurarla para que quede como nueva, o incluso mejor. Existe una empresa en Mallorca capaz de hacer una reconstrucción total de una semirrígida, aportando además extras y mejoras que la pueden dejar absolutamente perfecta y a nuestro gusto, según seamos pescadores, buceadores o simplemente aficionados al mar.



Seasafe, que cuenta con una nave en el polígono de Son Bugadellas, en Santa Ponsa, es la única empresa de las islas especializada en este tipo de reconstrucciones en neopreno de alta calidad. Esta firma cuenta con más de 25 años de experiencia en el sector y recibe formación continua por parte las marcas. De esta forma, puede ofrecer la mayor capacidad técnica en reparación de neumáticas

Para que una vieja semirrígida quede como nueva, en Seasafe utilizan exclusivamente neopreno, el mejor material para las embarcaciones neumáticas. Se sustituyen todos los flotadores viejos y se utilizan para hacer nuevos moldes. 

El proceso de reconstrucción es el siguiente: se desmontan los viejos flotadores y se cortan nuevas piezas exactamente iguales en forma y tamaño que las originales, pero con material de última generación. Se utiliza el neopreno más grueso posible y se puede elegir el color, cuestión que es más importante de lo que parece. Ahora está muy de moda utilizar neoprenos negros o grises tipo militar, lo que tiene algunos inconvenientes. Los colores oscuros en el neopreno de una semirrígida provocan un aumento importante de la temperatura de los flotadores, por lo que en cuanto les da el sol tienden a aumentar enseguida la presión interior de los flotadores. No tiene por qué pasar nada al ser un neopreno de alta resistencia pero, en general, es mejor usar colores claros que aguantan mejor el sol característico de Mallorca. 

También se puede elegir la textura del neopreno, más liso o más rugoso. El liso es más cómodo y agradable al tacto, pero el rugoso es más antideslizante, por tanto, más seguro. También se puede aprovechar la restauración de la semirrígida para mejorar algunos aspectos. En Seasafe pueden añadir agarraderas, suelos, cornamusas, logotipos en neopreno, etc. 

El precio de la restauración varía en función del tipo y grosor del neopreno que se elija, la anchura de los flotadores y los accesorios que se quiera añadir. Se puede calcular, aproximadamente, que el coste de unos nuevos flotadores está en poco más de  1.000 euros por metro de eslora. Es decir, una semirrígida de cuatro metros a la que le sustituyéramos todos los flotadores, dejándola como nueva, costaría unos 4.000 euros. Si se trata de una barca de 8 metros, serían algo más de 8.000 euros, ya que las barcas más grandes tienen algo más de grosor de flotador. Además, la cifra puede subir si se instalan algún tipo de accesorios nuevos como protectores laterales o de ancla. 

También hay muchos usuarios que aprovechan la restauración para limpiar, pintar y pulir el casco de fibra, con lo que la cosa sube, pero vale la pena. Hay que tener en cuenta que una semirrígida nueva tiene una vida estimada de entre 10  y 15 años. Con esta técnica de restauración de Seasafe las semirrígidas pasan a ser casi eternas, sólo habrá que cambiar los flotadores cada 15 años aproximadamente.