CRUCERO

VELA OCEÁNICA

El Ocean Dream llega a Mindelo y cubre la mitad de su desafío solidario contra el cáncer

Belén Camps: “Tengo una gran ilusión por llegar a Martinica, pero sobre todo me motiva cómo hacerlo en un entorno que es nuevo para mí. En el mar descubres tu verdadera esencia”.
MALLORCA PRESS

La tripulación contra el cáncer del velero Ocean Dream arribó ayer sábado a la isla de Mindelo, en el archipiélago de Cabo Verde, y completó la mitad de su desafío tras recorrer 2.000 millas náuticas desde Mallorca, con recaladas en Cartagena, Benalmádena y Lanzarote. El próximo tramo lo llevará hasta Martinica, destino final de este proyecto solidario en el que participan cinco mujeres que han sufrido un cáncer y que hasta el momento ha conseguido recaudar 35.675 euros procedentes de donaciones de particulares y de las entidades Eserp Bussines School, Clínica Rotger y Quirónsalud Palmaplanas, Real Club Náutico de Palma, Ángel 24, Fornés Logistic, Fan Mallorca y MA Abogados. Los fondos sobrantes del proyecto se destinarán a la Fundación Cris Cáncer, dedicada a la investigación médica. < br /> 

El equipo que navegó de Lanzarote a Mindelo estuvo formado por Natalia Enseñat (impulsora de Ocean Dream), Elena Piña, Mónica García y Belén Camps, quien sustituyó a Caterina Massutí en Canarias. Además navegan a bordo del Ocean Dream el armador y capitán del barco, César Enriquez, y el regatista Eduardo Horrach.

En el trayecto a Mindelo, el Ocean Dream tuvo que acercarse a la costa africana para buscar terrales hasta que los alisios del NE le permitieron navegar con vientos portantes. En general el viento fue de poca intensidad y una parte de la travesía se realizó a motor.

Natalia Enseñat explicó que, tras cubrir la mitad del reto, la tripulación se siente ya muy cómoda a bordo. El Ocean Dream (Sargantal) es un velero de 16 metros construido en aluminio y equipado para largas travesías de altura. Con todo, el espacio es reducido y las comodidades son escasas. “A pocas millas de llegar a Cabo Verde nos hemos quedado sin potabilizadora de agua por una avería y posiblemente se hayan acabado las duchas de agua dulce durante la navegación; en cualquier caso, no nos falta de nada porque llevamos la nave muy bien preparada”.

Belén Camps, la última en incorporarse a la tripulación junto a Eduardo Horrach, señaló que le han bastado pocos días para sumergirme de pleno en este reto: “Tengo una gran ilusión por llegar a Martinica, pero sobre todo me motiva cómo hacerlo en un entorno que es nuevo para mí. En el mar descubres tu verdadera esencia”.