CRUCERO

Vuelta al Mundo

La Volvo Ocean Race pone rumbo a Hong Kong

La etapa entre Melbourne y la ciudad china podría durar en torno a unos 20 días.
M.P.

Esta mañana se ha dado la salida en Melbourne de la cuarta etapa de la Volvo Ocean Race. Tras una potente salida, la tripulación encabezada por Xabi Fernández ha enfilado hacia la primera y segunda balizas del recorrido abriendo brecha con el resto de la flota, en la derecha del campo y con un viento limpio que le permitía avanzar con hasta dos nudos más de velocidad. La etapa podría durar en torno a unos 20 días.



El MAPFRE ha retomado la competición en la vuelta al mundo con escalas y ya navega con destino a Hong Kong. 22º C de temperatura, unos 10-15 nudos de viento del SSE que fueron subiendo en intensidad y ola moderada para comenzar.



Había ganas de volver al agua. Las sonrisas lo dejaban claro. “Con ganas de seguir regateando que es para lo que estamos aquí, y lo que nos gusta. Quizás no hemos descansado tanto como en otras etapas en las que tenemos más tiempo pero ya estamos listos, con ganas de seguir luchando”, declara Pablo Arrarte, jefe de guardia y uno de los conductores indiscutibles del MAPFRE.



Ha sido una parada corta, no hemos podido hacer muchas cosas, pero lo aprovechas para descansar, volver entrenar y retomar un poco físicamente lo que dejaste antes de salir para la etapa anterior”, añade Willy Altadill, el más joven de la tripulación que lidera Xabi Fernández.



Esta cuarta etapa consta de unas 6.000 millas náuticas en las que la flota tendrá que pasar por el estrecho de Bass –que separa la isla de Tasmania de Australia-, subir hacia el Norte por toda la costa este australiana con el hándicap de la fuerte corriente en contra, Alisios, Doldrums, navegar por el Mar de Coral, sortear múltiples islas y arrecifes, hasta finalmente llegar a Hong Kong. Es la primera vez que la Volvo Ocean Race para en este puerto.



Una etapa por tanto bastante diferente a la anterior y el frío del Océano Sur. ¿Un alivio? No realmente, como puntualiza Altadill “¡Si fuéramos directos Brasil tampoco estaría mal!”, bromea. “Para el cuerpo siempre es más fácil no aguantar el frío y el agua, pero está claro que la etapa va a tener partes complicadas y no puedes ir con la mentalidad de que va a ser muchísimo más fácil”.



Una vez fuera de la bahía de Port Phillip, el MAPFRE se encontrará con condiciones de viento fuerte de proa y corriente en sentido contrario, una combinación que acaba formando ola corta y mar muy picado.



Ya lo advierte Altadill: “Saliendo de aquí va a ser muy complicado porque tendremos muchas maniobras”. “Vamos a tener 20-25 nudos, bastante ola y muchas maniobras también” apostilla Arrarte.

 

Cruzado el estrecho de Bass habrá que virar y dirigirse ya al Este con condiciones de través que les permitirán ir rápido. “Más o menos hasta Sídney parece que tenemos que mantenernos un poco cerca de costa, haciendo muchas maniobras”, afirma con un punto de resignación el tripulante cántabro.