CRUCERO

VUELTA AL MUNDO

Racionamiento a bordo del MAPFRE

La parada por la rotura de la vela mayor en Cabo de Hornos retrasa la llegada a Brasil en unos tres o cuatro días. El barco español pide permiso para utilizar el hidrogenerador y la potabilizadora de emergencias
MALLORCA PRESS

"Tenemos agua sólo para once días, sed conservadores". "No usar agua dulce para lavar las gafas de sol". "Si tomáis cafe, que sea corto"...  Los mensajes de la pizarra del MAPFRE indican que el barco español ha entrado en modo supervivencia. Restan 590 millas para que cruce la línea de llegada en Itajaí (Brasil) y los víveres empiezan a escasear a bordo. La séptima etapa de la Volvo Ocean Race durará en total unos tres o cuatro días más de lo esperado para los de Xabi Fernández, por lo que el equipo ya ha comenzado a racionar la comida y ahorrar toda la energía posible para asegurarse de que llegan a puerto en buenas condiciones.



Está siendo sin lugar a dudas un ascenso lento y agónico para el MAPFRE en la recta final hacia Itajaí. La parada en Cabo de Hornos ha provocado que el velero rojo se haya quedado atrapado en una alta presión frente a la costa argentina que a día de hoy continúa frenando su avance. Lo cierto es que desde hace varios días el MAPFRE navega con vientos muy suaves y velocidades más lentas de las deseadas.



Ante esta situación, la tripulación se ha visto obligada a comenzar a racionar la comida y el consumo de energía, además de haber solicitado permiso a la organización para, con el objetivo de ahorrar todo el gasoil posible, utilizar el hidrogenerador para cargar las baterías y la potabilizadora de emergencia. El proa y capitán del barco Antonio “Ñeti” Cuervas-Mons ha sido el encargado de poner en marcha el plan de racionamiento durante las últimas 24 horas.



Antes del comienzo de cada etapa, los equipos calculan el tiempo estimado que tardarán en recorrer las millas que les separa de su destino estudiando minuciosamente todos los `routing´ posibles en función de tres modelos meteorológicos. Así calculan la comida y el gasoil que deben llevar a bordo, pero tal y como le ha ocurrido al MAPFRE en esta séptima etapa de la Volvo Ocean Race existen factores que pueden prolongar los días que finalmente durará la etapa.



“Esta etapa, por desgracia, nos está llevando más tiempo de lo que esperábamos, así que tenemos que tomar medidas como racionar la comida y ahorrar gasoil, porque sino no nos llegará para cargar baterías de aquí a la llegada”, explicaba el regatista cántabro esta mañana mientras ponía en marcha el hidrogenerador.

“Vamos a utilizar el hidrogenerador para ahorrar alguna carga de batería y también estamos haciendo agua con la potabilizadora de mano para ahorrar amperios y gastar menos energía. De esta forma creo que llegaremos bien a Itajaí. Pasaremos un poquito de hambre, pero llegaremos bien”.

 Una situación que, sin lugar a dudas, complica mucho la recta final de los de Xabi Fernández, que a día de hoy podrían llegar a Itajaí entre el sábado, día 7, y el domingo, día 8.

 En palabras de Ñeti “vamos a repartir la comida bien para no quedarnos sin nada los dos últimos días. Ahora mismo el ‘routing’ nos da que llegaremos a lo largo del día 8 o incluso en la mañana del 9”.

 Con la llegada de AkzoNobel a Brasil esta mañana, MAPFRE y Turn The Tide on Plastic son los dos equipos que quedan por cruzar la meta.

 El equipo de Dee Caffari está teniendo más viento estas últimas 24 horas, por lo que la distancia entre ambos barcos se ha ampliado hasta las 276 millas según el parte de posiciones de las 15:00 hora española de hoy jueves.