La representante municipal en la Autoridad Portuaria de Baleares ha faltado a 14 reuniones de su consejo de administración y en cuatro de ellas ni se ha molestado en delegar su voto
La experiencia demuestra que la Ley beneficia a las empresas portuarias sin actividad social ni deportiva y que el apoyo institucional a los clubes no ha pasado de ser simbólico