Podría parecer que es un bonito edificio muy bien reformado, con sala de cine, de exposición, de debate, y muchas cosas chulas y modernas. Pero es otra cosa. Se trata de la visualización del cambio de paradigma. La APB abre sus puertas. Su mentalidad ha cambiado radicalmente, el PortCnenter es la prueba. Recuerdo tiempos de oscuridad, de “porque lo digo yo”. Tiempos de oscurantismo y “chanchullos” donde un triste XXXX se creía el dueño del puerto.
El PortCenter, su apertura, su luz, su libertad de movimiento, no es más que el reflejo de lo que ha cambiado. Hoy habrá quien todavía se queje, debe ser porque no ha conocido los tiempos de los “orcos”. Hoy, y no puedo casi creerlo, los “elfos” han recuperado “la torre”. Me hace personalmente esbozar una sonrisa oculta de moderada felicidad. Me produce un callado optimismo, por la democracia, la trasparencia y la esencia vita del ser humano.
Mucha gente luchó para que los “orcos” fueran derrotados: sindicatos de trabajadores, empresarios, periodistas, usuarios, asociaciones y gente de la mar. Algunos, no pocos, dejaron sudor y sangre para contribuir al cambio.
El PortCenter es hoy, al menos para mí, una “torre”, un templo de libertad y de patrimonio humano. Ni en mis mejores sueños hubiera podido visualizar tal éxito del bien. Mucha gente, como digo, trabajó en silencio para cambiar las cosas, pero los que han hecho finalmente posible ese cambio han sido las personas de “dentro.
Ciertamente, no hemos llegado a la perfección, pero estamos en el 90%. Se ha conseguido lo más difícil, abrir la tumba y clavar la estaca. Ahora queda algo también difícil, conservar lo logrado, “mantener la posición”, que dicen en el ejército.
Para eso hace falta que los ciudadanos, el sector, los usuarios de gestión directa y la prensa apoye a los “elfos”. ¿Qué es el PortCenter?, es la torre luminosa y blanca que representa el futuro, optimista y abierto como nunca imaginé.