Un vecino de Santa Ponsa de 90 años, que depende de un caminador tras varias operaciones, ya no puede acceder al mar. Su hija ha lanzado una petición en Change.org dirigida al Ayuntamiento de Calvià para exigir que se restituyan las infraestructuras de accesibilidad que, según denuncia, estuvieron disponibles durante años en la Playa Grande y que ahora han desaparecido.
“Para él, como para muchas personas mayores o con movilidad reducida, el mar no es un lujo ni un entretenimiento; es una necesidad para su bienestar físico y emocional”, escribe la autora de la petición, que en el momento de publicar estas líneas acumula algo más de 200 firmas.
La denuncia apunta a la retirada de pasarelas de acceso hasta la orilla, pérgolas de sombra adaptadas y el servicio de baño asistido. Estas infraestructuras, recuerda la petición, ya existían y demostraron su utilidad. Su desaparición afecta, según el texto, no solo a personas mayores sino también a personas con discapacidad, usuarios en proceso de rehabilitación y visitantes con movilidad reducida.
Las demandas concretas al consistorio son cuatro: la reinstalación inmediata de pasarelas accesibles hasta la orilla, la recuperación de pérgolas y zonas de sombra adaptadas, el restablecimiento del servicio de baño asistido y el mantenimiento permanente de estas infraestructuras como garantía de acceso universal.
La Playa Grande de Santa Ponsa cuenta con distintivos de calidad y es uno de los principales reclamos turísticos del litoral de Calvià.