Ports IB, la empresa pública que gestiona los puertos deportivos autonómicos, ha acordado prorrogar de forma extraordinaria el contrato para la gestión de los campos de boyas ecológicas y los servicios de vigilancia de las praderas de posidonia en Baleares después de que el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) decidiera hace dos semanas mantener la suspensión cautelar del nuevo procedimiento de licitación.
La prórroga, aprobada ayer por un periodo de cuatro meses y con un importe de 380.239,05 euros, beneficia directamente a la actual adjudicataria, Centre Balear de Biologia Aplicada (CBBA, S.L.), la empresa que viene explotando los polígonos de fondeo de Baleares desde su creación, según consta en el anuncio de adjudicación al que ha tenido acceso Gaceta Náutica.
La medida llega apenas doce días después de que el TACRC acordara, el 28 de mayo, mantener la suspensión cautelar del concurso promovido por PortsIB para adjudicar la gestión de varios lotes del servicio. El tribunal adoptó esta decisión tras el recurso presentado por la Asociación de Navegantes Mediterráneo y la empresa Nex Port Nautical Experience, al considerar que la continuación del procedimiento podría ocasionar perjuicios de difícil o imposible reparación.
Las boyas se financian con fondos europeos
La paralización afecta al expediente de contratación financiado con fondos europeos Next Generation y deja en suspenso la adjudicación de los lotes correspondientes a la instalación, mantenimiento y gestión de los campos de fondeo ecológico.
Ante esta situación, PortsIB ha recurrido al mecanismo previsto en el artículo 29.4 de la Ley de Contratos del Sector Público (LCSP), que permite acordar una prórroga extraordinaria cuando, una vez finalizado el plazo contractual, no puede formalizarse un nuevo contrato por acontecimientos imprevisibles para la administración y siempre que existan razones de interés público que hagan necesario garantizar la continuidad del servicio.
La administración considera imprescindible mantener operativo el servicio para asegurar la gestión de los fondeos ecológicos y la protección de las praderas de posidonia durante la temporada estival.
La prórroga permanecerá vigente hasta que pueda formalizarse el nuevo contrato o, en todo caso, durante un máximo de cuatro meses, mientras el tribunal resuelve el fondo del recurso que mantiene bloqueado el procedimiento de licitación.
Las otras boyas de la discordia
Este conflicto es independiente de la controversia surgida en torno a los siete nuevos campos de boyas ecológicas proyectados por el Ministerio para la Transición Ecológica en Ibiza y Mallorca, que todavía no han sido instalados. En ese caso, el Govern balear ha denunciado que el Estado ha renunciado a ejecutar y financiar unas obras valoradas en cerca de cinco millones de euros, trasladando esa responsabilidad a Ports IB, pese a que inicialmente estaba previsto que fueran construidas con fondos europeos y entregadas posteriormente para su gestión.
La falta de financiación autonómica y de tiempo material para licitar e instalar las infraestructuras hace imposible que estos nuevos fondeaderos entren en funcionamiento durante la próxima temporada, mientras que la prórroga aprobada ahora afecta exclusivamente a los campos de boyas ya existentes y actualmente operativos