Lafuente apela al equilibrio en el turismo náutico para no “morir de éxito”

El conseller del Mar de Baleares defiende en el III Foro de Gaceta Náutica la necesidad de tener normas que garanticen la seguridad en la náutica sin perjudicar la competitividad. Gabriel Dols, presidente de FANMED, hace un llamamiento a “no cometer en el mar los mismos errores que en tierra”
Juan Manuel Lafuente, conseller del Mar, durante sy intervención en el III Foro de Gaceta Náutica sobre los retos del turismo náutico en Baleares.
Juan Manuel Lafuente, conseller del Mar, durante sy intervención en el III Foro de Gaceta Náutica sobre los retos del turismo náutico en Baleares.

El crecimiento de la actividad náutica en Baleares obliga a afrontar nuevos retos relacionados con la convivencia de usos, la sostenibilidad y la gestión de la presión sobre el litoral. Sobre esta idea giró buena parte del diálogo mantenido ayer entre el conseller del Mar y del Ciclo del Agua del Govern balear, Juan Manuel Lafuente, y el presidente de la Federación de Asociaciones para asuntos medioambientales (FANMED), Gabriel Dols, durante el III Foro de Gaceta Náutica celebrado en el Port Center de Palma.

Ambos coincidieron en la necesidad de preservar la competitividad de Baleares como destino náutico de referencia en el Mediterráneo evitando, al mismo tiempo, que el crecimiento de la actividad acabe deteriorando los valores que la han convertido en un referente internacional.

Lafuente recordó que el mar es uno de los principales atractivos del archipiélago y abogo por hallar un equilibrio sostenible entre el desarrollo económico, la seguridad y el cuidado del medio ambiente. “Tenemos que buscar ese punto intermedio que en la teoría es muy fácil de enunciar, pero que en la práctica es difícil de alcanzar. Necesitamos unas normas que nos permitan ser competitivos y que a la vez garanticen la seguridad”, señaló.

El conseller recalcó que la realidad náutica de Baleares es singular dentro del conjunto de España y justificó la creación de herramientas regulatorias adaptadas a esta circunstancia. En este sentido, reivindicó el derecho de la comunidad autónoma para ordenar aspectos relacionados con el alquiler de embarcaciones y la actividad náutica deportiva dentro del marco competencial que le reconoce el Estatuto de Autonomía, un aspecto en el que, como se puso de manifiesto en otras mesas del foro, existe una fuerte fricción con el Estado central.

Durante su intervención, Lafuente recordó la transformación experimentada por el sector en las últimas décadas, marcada por el incremento del número de embarcaciones y de empresas dedicadas al alquiler. “¿Cómo era la náutica deportiva y el turismo náutico hace 30 años? ¿Cuál era la cantidad y la densidad de embarcaciones que había? Ha cambiado brutalmente”, afirmó.

No tropezar con la misma piedra

Precisamente esa evolución fue uno de los argumentos utilizados por Gabriel Dols para plantear una reflexión sobre el futuro del modelo náutico balear. El presidente de FANMED advirtió de que el sector debe aprender de los problemas que actualmente afronta el turismo terrestre para evitar reproducirlos en el mar.

“Creo que no tendríamos que tropezar dos veces con la misma piedra y llegar a la misma situación con el turismo náutico”, afirmó durante el encuentro. Dols utilizó la imagen de una piedra como símbolo de los riesgos asociados a un crecimiento que no vaya acompañado de medidas de gestión y ordenación adecuadas.

Para ilustrar esta preocupación puso como ejemplo determinadas zonas de fondeo del litoral mallorquín donde, especialmente durante los meses de verano, se concentran embarcaciones de excursiones marítimas, catamaranes de gran capacidad, embarcaciones de alquiler y barcos particulares. “Si vendes paisajes, sensaciones y emociones y te encuentras con lo que pasa en determinadas zonas, estamos en un camino muy parecido a lo que está sucediendo con el turismo terrestre”, lamentó.

Dols habló de avanzar hacia fórmulas de gestión que permitan evitar situaciones de saturación y preservar la calidad de la experiencia náutica. A su juicio, el debate no debería centrarse únicamente en limitar actividades, sino en encontrar mecanismos que permitan ordenar mejor los usos del litoral.

Gabriel Dols y Juan Manuel Lafuente durante su charla en el III Foro de Gaceta Náutica.

Medidas de control

La advertencia encontró cierto paralelismo en las reflexiones del conseller, quien consideró adecuado actuar para evitar que Baleares “muera de éxito”. Lafuente apuntó que algunas de las medidas impulsadas por el Govern en materia de arrendamiento de embarcaciones responden precisamente a esta filosofía.

“Tenemos que ofrecer seguridad y tranquilidad en Baleares, tenemos que poner normas claras”, dijo el conseller, quien a renglón seguido explicó que la normativa autonómica aprobada el pasado año (el decreto del chárter recurrido por el Gobierno central, particulares y asociaciones) pretende, precisamente, elevar los estándares de calidad y seguridad de la actividad náutica, diferenciando claramente las distintas actividades profesionales y garantizando que cada una opere bajo las condiciones adecuadas.

Lafuente reconoció que controlar lo que ocurre en el mar resulta especialmente complejo debido a la movilidad inherente de las embarcaciones y al carácter internacional del tráfico náutico que recibe el archipiélago. A su juicio, es crucial ejercer un control que permita aplicar con rigor las normas y regulaciones. “Intentemos que quien lo hace mal no lo haga o sean los menos posibles”, resumió.

El diálogo también abordó  el beneficio derivado de una estrategia compartida para el futuro del sector. Dols reclamó un marco propio para Baleares que permita fijar objetivos claros de sostenibilidad y gestión, ofreciendo seguridad tanto a las empresas como a los navegantes que visitan las islas.

El conseller, por su parte, se mostró favorable a seguir construyendo consensos entre administración y sector, aunque advirtió de que no todas las soluciones pasan necesariamente por aprobar nuevas normas. Descartó, en este punto, que Baleares incorpore tasas específicas existentes en otros destinos del Mediterráneo. En su opinión, la sostenibilidad debe apoyarse también en actuaciones concretas relacionadas con la formación, la educación ambiental, la mejora de las instalaciones náuticas y la implicación de las empresas en la conservación del medio marino.

En las conclusiones del encuentro, ambos coincidieron en que el futuro de la náutica balear pasa por combinar crecimiento y preservación. La receta, en opinión de ambos ponentes, pasa por mejorar “la calidad, la competitividad y la sostenibilidad” del sector y en una “gestión inteligente” del turismo náutico que compagine la protección del entorno marino, el desarrollo económico y el acceso al mar de la población residente.

¿TE GUSTA LO QUE HACEMOS? HAZTE SOCIO DEL CLUB GN.

Numerosos aficionados a la mar son lectores asiduos de Gaceta Náutica en sus versiones digital e impresa. Desde nuestra fundación en 2002 hemos sido un medio gratuito y queremos seguir manteniendo ese espíritu. Nuestras noticias siempre estarán en abierto para quien quiera leerlas o compartirlas. 

Para que esto siga siendo posible, te invitamos a colaborar mediante una suscripción voluntaria, una especie de taquilla inversa que funciona de una manera muy sencilla: si te gusta lo que hacemos, puedes apoyarnos con una contribución y pasarás a formar parte del Club GN.

Contamos con poder mantener nuestro producto mediante un sistema mixto de financiación basado en la libertad comercial y el soporte de nuestro lectores socios del Club GN.

Esperamos haberte convencido y si no es así, no importa: sigue abriendo la Gaceta Náutica cuando quieras. Estaremos encantados de informarte.

Icono de un teléfono móvil emitiendo sonido

SOCIO GN

(Boletín semanal en el teléfono)

30 euros / año

Icono de teléfono y documento PDF en color azul

SOCIO GN PREMIUM

(Boletín semanal en el teléfono + edición impresa en PDF)

45 euros / año

Icono de un teléfono móvil y un periódico en color azul

SOCIO GN MECENAS

(Boletín semanal en el teléfono + edición impresa mensual en su domicilio)

60 euros / año