Las aguas del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de Cabrera albergan una población estable de delfines mulares y conservan uno de los paisajes acústicos mejor preservados del Mediterráneo occidental. Así lo demuestra una investigación desarrollada durante más de dos años por la Associació Tursiops, que ha permitido identificar por primera vez un mínimo de 82 ejemplares diferentes mediante técnicas de monitorización acústica y analizar cómo influye el ruido submarino sobre estos cetáceos.
El trabajo, realizado entre diciembre de 2023 y febrero de 2026 con el apoyo de Mallorca Preservation y el patrocinio de Craghoppers, se basó en la instalación de seis hidrófonos distribuidos por distintos puntos del archipiélago. Los dispositivos registraron sonido las 24 horas del día, generando más de 213.000 archivos que posteriormente fueron analizados mediante herramientas informáticas y revisión manual.
La clave del estudio ha sido la utilización de los denominados silbidos firma, unas vocalizaciones únicas que cada delfín desarrolla durante su primer año de vida y que funcionan como una especie de identificación individual. Gracias a este sistema, los investigadores catalogaron 82 animales distintos, de los cuales 58 fueron detectados en repetidas ocasiones y 12 aparecieron registrados durante todos los meses del año, un dato que apunta a la existencia de una población residente en Cabrera. La estimación sitúa en torno a 18 los delfines presentes simultáneamente en las aguas del parque, con variaciones estacionales que reducen ligeramente su presencia durante el verano.
Concentración en Sa Foradada
El estudio también aporta información relevante sobre la distribución de la especie dentro del archipiélago. La mayor concentración de registros acústicos se localizó en la zona de sa Foradada, al norte de Cabrera, lo que sugiere que este sector constituye un área especialmente importante para el delfín mular. Además, la comparación con el catálogo elaborado previamente por Tursiops en Ibiza y Formentera no encontró ningún individuo común entre ambos archipiélagos, reforzando la hipótesis de que los delfines de Mallorca y Menorca forman una subpoblación diferenciada de la existente en las Pitiusas.
Otro de los objetivos de la investigación era conocer el efecto del ruido submarino, considerado una de las principales amenazas para los cetáceos. Los resultados muestran que, pese al incremento estacional del tráfico de embarcaciones, el paisaje sonoro de Cabrera continúa dominado por los sonidos de origen natural, principalmente los producidos por la fauna bentónica durante la noche. En comparación con estudios realizados en Ibiza y Formentera, los niveles de contaminación acústica registrados en Cabrera son entre tres y cinco decibelios inferiores, lo que supone una diferencia superior al doble en términos de energía sonora.
os investigadores no han encontrado una relación directa entre los niveles de ruido registrados en cada punto y la presencia de delfines, por lo que consideran que otros factores, como la disponibilidad de alimento o determinadas actividades pesqueras, pueden tener un mayor peso en la distribución de los animales. Aun así, destacan que la menor presión náutica del Parque Nacional contribuye a mantener unas condiciones especialmente favorables para la fauna marina.
Reforzar la protección
No obstante, el director científico de Tursiops, José María Brotons, considera que el grado de protección de Cabrera todavía puede reforzarse. Aunque el estudio concluye que la navegación actual dentro del parque no está alterando de forma significativa a la población de delfines, advierte de que el incremento del tráfico marítimo en aguas exteriores, especialmente de grandes ferris y buques mercantes que transitan por rutas alejadas de la costa, constituye una amenaza que apenas ha sido estudiada y que podría afectar a otras especies sensibles, como el cachalote.
Los responsables del proyecto consideran que este trabajo constituye un punto de partida para futuras investigaciones. Su intención es mantener el seguimiento acústico de la población e incorporar nuevas variables ambientales y pesqueras que permitan comprender mejor qué factores condicionan la presencia del delfín mular en las aguas baleares y seguir aportando información útil para la gestión y conservación de uno de los espacios marinos más valiosos del Mediterráneo.