El Parque Natural de S’Albufera des Grau, en Menorca, cuenta desde este verano con una boya de monitorización ambiental capaz de controlar en tiempo real el estado de las aguas de la laguna. La infraestructura, instalada por la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural con financiación de los fondos europeos Next Generation, permitirá reforzar la conservación de uno de los espacios naturales más valiosos del archipiélago mediante la detección temprana de posibles episodios de riesgo para la flora y la fauna.
La actuación ha supuesto una inversión de 17.824 euros y representa un cambio de enfoque en el seguimiento ambiental del parque. Frente a los muestreos periódicos realizados hasta ahora, el nuevo sistema ofrece una vigilancia continua del ecosistema, proporcionando información constante sobre la evolución de la calidad del agua.
La boya está equipada con sensores de alta precisión que registran parámetros como la temperatura, la conductividad, el oxígeno disuelto y la turbidez, tanto en superficie como en profundidad. Estos datos permiten conocer el estado de toda la columna de agua y detectar con rapidez fenómenos como la falta de oxígeno, que pueden poner en peligro la fauna acuática.
Alerta temprana y respuesta rápida
Toda la información recopilada se transmite automáticamente a la plataforma HELEMENTA, que incorpora un sistema de alerta temprana para advertir de posibles anomalías y facilitar una respuesta rápida por parte de los gestores del parque.
La directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, destacó que esta tecnología permitirá conocer con mayor precisión la evolución ecológica de la albufera y mejorar la toma de decisiones en materia de conservación. Además, anunció que la experiencia servirá como proyecto piloto para evaluar la instalación de sistemas similares en otros espacios naturales protegidos de Baleares.
S’Albufera des Grau constituye el núcleo de la Reserva de la Biosfera de Menorca y alberga la principal zona húmeda de la isla, un enclave de gran valor ecológico integrado en la Red Natura 2000 y protegido como Área Natural de Especial Interés (ANEI). La incorporación de herramientas de monitorización continua supone un paso más en la gestión de este espacio, al facilitar una vigilancia permanente de un ecosistema especialmente sensible a las variaciones en la calidad del agua.