A BABOR Y A ESTRIBOR

BARTOMEU BESTARD

Soy el CEO de Alcudiamar. Tengo un grado en Derecho y formación superior en Administración y Dirección de Empresas. Llevo 40 años, toda mi vida profesional, dedicado a la creación y gestión de infraestructuras náuticas. He presidido la patronal FENIB cuando aglutinaba al sector náutico, y también ANADE representando a marinas y clubes náuticos. Mejor unidos que separados. Me gusta el mar, su gente y su cultura colaborativa, que respeta el criterio independiente para poder opinar a babor o a estribor.

Alcudiamar, tres décadas de singladura hacia buen puerto (y II)

El objetivo la reforma integral de la instalaciones ha sido conjugar en todo momento el desarrollo del negocio con el cuidado del entorno

Les contaba en la última entrada de este blog el largo camino recorrido por Alcudiamar hasta llegar a la ampliación de su plazo concesional. Esta prolongación ha permitido acometer las inversiones necesarias para situar el puerto a la vanguardia de los más modernos del Mediterráneo.

El objetivo de esta reforma integral ha sido conjugar en todo momento el desarrollo del negocio con el cuidado del entorno, alineando la estrategia empresarial con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La instalación de equipos más eficientes que permiten el control de los consumos eléctricos y de agua; las nuevas torretas inteligentes de suministros de servicios; el sistema de control por domótica del puerto; una nueva luminaria dotada de luces LED distribuidas por el recinto portuario para reducir las emisiones de CO2 y la contaminación lumínica; la reducción del uso del papel apostando por los formatos digitales; los nuevos sistemas de recirculación y oxigenación de las aguas portuarias, que contribuyen a mejorar su calidad y transparencia; la instalación de dos nuevos depósitos, uno de agua regenerada y otro de agua de lluvia, para el riego de las zonas verdes de todo el puerto. … son solo algunos ejemplos de las mejoras realizadas.

 

En cuanto a la gestión de residuos, Alcudiamar ha instalado varios puntos de recogida selectiva en la entrada de los pantalanes y ha remodelado también el punto de recogida de residuos peligrosos en el varadero. Además, se ha implantado un sistema innovador de recogida de aguas grises y de sentinas en cada punto de atraque, que facilita el trámite a los usuarios y evita también el vertido de residuos al mar.

Hemos apostado firmemente por la implementación de la economía circular en nuestros procesos, con el objetivo de maximizar los recursos disponibles y reducir todo lo posible tanto la generación de residuos como el uso de plásticos de un solo uso. También lo hacemos apoyando y promoviendo el consumo de productos autóctonos a través de la colaboración con proveedores y entidades locales.

También apostamos por la descarbonización y la movilidad eléctrica a través de un servicio de alquiler de coche compartido, y con la instalación de ocho puntos de recarga para vehículos eléctricos. 

En definitiva, nuestro sector comienza a ser reconocido por su valor estratégico (al menos de palabra por parte de la Administración) y por su capacidad de creación de empleo unido a su carácter innovador y tecnológico. Aquí es donde debemos seguir trabajando para mantener y mejorar nuestro nivel de excelencia, apostando por mejorar la capacidad de acogida de embarcaciones de mayor porte que, salvo casos contados, no tenemos bien resuelta su ubicación. Otros destinos náuticos sí ofrecen soluciones a este segmento del mercado de gran valor añadido. Todo ello sin olvidar el cuidado del medioambiente, pero sin criminalizar a las embarcaciones como diana fácil para desviar la atención de los verdaderos problemas de carácter medioambiental cuya responsabilidad de gestión corresponde la Administración Pública. En ocasiones, demasiadas quizá, se intenta desviar la atención hacia focos más débiles ante la opinión pública susceptibles de una fácil demagogia, como son las embarcaciones. Uno de los ejemplos más claros ha sido la polémica sobre la posidonia y los fondeos.

Para concluir, son ya más de tres décadas de singladura. Hemos tenido que sortear  numerosos escollos y hemos disfrutado de pocas jornadas con viento de popa. Pero a pesar de las dificultades estamos muy satisfechos con el viaje y los objetivos alcanzados, que han contribuido a la mejora de Alcudia como destino náutico y al desarrollo económico del municipio y de Mallorca. Por supuesto, seguimos navegando.

Alcudiamar, tres décadas de singladura hacia buen puerto (I)

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La imprescindible seguridad jurídica (I)

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