CÓDIGO AZUL

JOSÉ LUIS MIRÓ

Periodista desde 1991. Subdirector de Mallorca Press y de Gaceta Náutica. He sido redactor jefe y columnista de El Mundo de Baleares. Ejerzo de responsable de comunicación y jefe de prensa de varias entidades náuticas que nada tienen que ver con lo que aquí opino. Asesoro a empresas en materia de comunicación. Navego cuando puedo.

El GOB se hace trampas al solitario (y la prensa le sigue la corriente)

​​​​​​​A los ecologistas subvencionados con 281.000 euros por el Govern no les gustan los datos de las inspecciones de pesca porque contravienen su relato. Los medios, en lugar de ceñirse a las cifras, prefieren divulgar las impresiones percibidas “boca-oreja” por esta entidad.

Los datos de inspecciones de pesca le "escaman" al GOB porque no avalan su relato.

La asociación ecologista GOB tiene muy buena prensa y un equipo de comunicación realmente eficiente. Espero que esté bien pagado, porque hace un buen trabajo y la entidad no está necesitada de recursos públicos: en la última legislatura, sin contar lo que llevamos de 2022, ha recibido la nada desdeñable cifra de 281.849 euros en subvenciones y ayudas directas sólo del Govern balear. Los conceptos van desde la edición de folletos con los consabidos lugares comunes sobre la posidonia hasta la contratación de personal femenino con fondos del SOIB Dona, pasando por la vigilancia de las gaviotas rojas de la isla de Na Guardis o el fomento del uso de la energía fotovoltaica.

El GOB envía muchos comunicados al cabo de un año, y los medios generalistas no dudan en darles cancha mediante el acrítico sistema de edición del copia-pega. Esto es así porque se trata de una asociación supuestamente “prestigiosa” y “solvente”, un sujeto cuya honestidad y buen hacer ningún medio pone en duda, aunque, si se hiciera una encuesta entre los ciudadanos –no digamos ya entre los criminalizados navegantes–, mucho me temo que la impresión no sería tan positiva.  A los ecologistas baleares se les está empezando a medir tímidamente por sus  silencios antes que por sus ruidosas y generalmente interesadas manifestaciones. El caso de los vertidos ha sido muy elocuente.

No es ningún secreto que el GOB y la Fundación Marilles, sufragada por un millonario holandés que ha venido a decirnos cómo deben faenar nuestros pescadores mientras en su país se utiliza la técnica de los electrodos, le tienen puesta la proa a los navegantes y a los pescadores recreativos, a los que pretenden responsabilizar del presunto retroceso de la posidonia y de la también supuesta pérdida de biomasa del Mar Balear. Les da igual que la campaña de vigilancia de la Conselleria de Media Ambient haya demostrado en años sucesivos que el fondeo sobre las praderas de la planta protegida es residual; les trae al pairo que, de hecho, la posidonia sea, con enorme diferencia, la especie vegetal más abundante, frente a otras que quizás requerirían más protección; y les importa un bledo que las cifras oficiales revelen que un irrelevante 0,19% de los pescadores (tanto de recreo como profesionales) ha sido sancionado por algún tipo de incumplimiento de la normativa que rige el sector. Eso y nada es lo mismo.

Lo normal, a tenor de los datos, sería pensar que la inmensa mayoría de los navegantes y pescadores, lejos de ser los depredadores que nos han pintado, se destacan por sus buenas prácticas y el cumplimiento de las leyes. Pero, claro, eso significaría reconocer que su relato catastrofista carece de base y que todas las subvenciones recibidas para campañas de concienciación (SOS Posidonia, por poner un ejemplo) han dejado de tener sentido.

El problema, sin embargo, no está en que el GOB coja los datos de los expedientes de pesca y decida hacerse trampas al solitario, llegando a la conclusión vía “boca-oreja” de que las cifras no son reales; el verdadero problema es que todos los medios, al día siguiente de que el eficacísimo equipo de propaganda de los ecologistas haya espameado su tesis, no publiquen los datos objetivos disponibles (a partir de los cuales podría llegarse a la legítima conclusión de que los pescadores son, al fin y al cabo, gente que actúa con arreglo a las normas)  y, por el contrario, decidan dar por buena la versión subjetiva y carente de todo soporte científico del remitente de la nota, sumando un nuevo capítulo a la satanización de los navegantes.  

La APB sólo tiene que elegir el precio del café

Puertos no puede seguir tirando el balón hacia delante con todos los asuntos que tiene sobre la mesa. Que decida: o hace caja o garantiza el acceso a los puertos de las economías medias. No hay más.

Ataque a los clubes: así se gentrifica la náutica de recreo en España

Todo el mundo en nuestro sector sabe que existe una trama organizada para acabar con los clubes náuticos y convertirlos en aparcamientos de yates

El caso vertidos y las cartas marcadas de Més

Es imposible que el partido político Més (y en general toda la izquierda española) pierda la partida: si un juez le da la razón, bien; si no, la Justicia es una cloaca. Y así con todo.

El PP también criminaliza a los navegantes

El portavoz popular compra el relato de Més y pide más vigilancia para evitar que "se tiren anclas sobre posidonia" en Ibiza y Formentera

Ibiza y el caso Puertos

La cuestión nuclear de esta nueva pieza separada está en la presunta extorsión al club náutico y la APB

Lío monumental en el varadero

La burocracia amenaza con liquidar a las empresas de mantenimiento de yates

La alargada sombra de la posidonia

La sorprendente revelación científica de que existen hábitats que necesitan «mucha más protección» y a los que nadie presta atención

El cartelito de los peces y la estafa de la sostenibilidad

El concierto de Los 40 pagado con la falsa ecotasa no tiene nada que ver con el medio ambiente, pero en el cartel hay delfines y medusas

El ecologismo mercantil se queda sin el pretexto de la posidonia

Ante la evidencia de que los fondeos en posidonia son residuales, los ‘antibarcos’ se buscan otros argumentos: la “saturación” y el “ruido de origen antropogénico”.

Plan de Puertos: Baleares condena la navegación a vela

Sólo el 9% de los barcos matriculados son veleros porque no hay amarres. El Govern ha aprobado un plan de puertos que prohíbe ampliar las instalaciones y apuesta por las motoras. Todo muy sostenible.

La APB necesitá cambios más profundos

No basta con sustituir al director nueve meses después de la operación de la Fiscalía Anticorrupción

Més y el PP deciden no remover la mierda

Dos partidos que teóricamente están en las antípodas el uno del otro escenificaron un paripé para que no se note que están de acuerdo en no pisarse la manguera

El ninguneo de Yllanes a la feria náutica virtual

La Cámara de Comercio, dispuesta a sacar adelante el Balearic Yacht Show digital con independecia de lo que opine el IDI

Gracias, diputado Ferrá, nos anima usted a seguir

No exageremos. Ni la democracia ni la libertad de información están en peligro porque un político de segunda línea insulte a Gaceta Náutica. La cuestión es que el diputado Ferrá no puede refutar la veracidad de nuestras informaciones sobre los vertidos. Por eso las llama “campaña”

Si funciona, apuesta por ello

Baleares se ha dado de bruces abruptamente con las consecuencias de un modelo basado en el monocultivo del turismo y es preocupante que en lugar de buscar alternativas realistas, como la náutica, donde tanto tenemos que ofrecer, nuestros gobernantes ya hayan decidido que seguirán dándole la espalda al mar

Gual y la teoría de la conspiración

La Fiscalía, la Guardia Civil y el Juzgado habrían actuado al dictado de una supuesta mafia, según la tesis que han puesto a circular personas allegadas al ex presidente

Son de secano

Podemos estigmatiza a la náutica con su campaña de impuestos a los ricos mientras su líder en Baleares dirige el Palma Boat Show y subvenciona a las asociaciones de grandes yates

El Govern debe exigir al Estado todas las competencias portuarias

La crisis del Covid-19 pone de manifiesto la discriminación que sufren las empresas náuticas que operan bajo competencia de Puertos del Estado

La unión (de la náutica) hace la fuerza

El sector está demostrando desde hace dos meses su fortaleza gracias a la suma de todos sus actores, desde la industria más grande hasta el más humilde navegante. Ojalá este espíritu de equipo perdure más allá de la pandemia