NAVEGAR FÁCIL

JUAN JOSÉ MERAYO

Comencé a navegar y participar en regatas allá por 1957. Me inicié como profesional velero en 1975, trabajando para North Sails y Hood Sailmaker. Actualmente dirijo la velería Quantum en Mallorca.He inventado y patentado el Sock-Jib®, un tormentin que puede ser izado sin arriar el génova de enrollar. Aprovecho mi experiencia de miles de millas y miles de metros de velas construidas para recomendar las velas que mejor se adaptan al barco y manera de navegar de cada proyecto.

Tablilla versus ollaos

Un punto que distingue el ollao prensado como la mejor opción para velas de crucero es que su tope redondo es mucho más fácil para cubrir con la funda de vela

¿Por qué el puño de driza de una vela mayor de crucero debe tener indefectiblemente la sacrosanta tablilla? Porque, como muchas otras cosas, es la inevitable herencia de las velas de regata. En la actualidad el hacer más grande el puño de driza hasta tamaños cercanos a las de un aparejo cangreja o “square top” tiene sentido para aplicaciones de barcos de regata o de crucero donde la velocidad prevalece con todas sus incomodidades sobre la felicidad de navegar.

Las tradicionales tablillas son dos placas de aluminio remachadas -en la actualidad hay versiones de carbono y otros plásticos, según su tamaño-, a veces reforzadas con cintas cosidas al puño de driza, con dos ollaos de inoxidable para proporcionar un punto de enganche para la driza.

El objetivo es permitir que el tope sea un poco más ancho, lo que ayuda a aumentar la amplitud de la vela. Si usted no está perseguido por el aumento de “minutos por milla”, el único límite es el backstay. 

Un promedio de ancho de la tablilla es E=4%, lo que nos da tablillas de 12 a 21 centímetros, aproximadamente, en barcos entre 30 a 50 pies. Esto significa que el aumento de superficie de la mayor, según sea un par de centímetros más o menos de tablilla, resulta ínfimo. Básicamente, el tamaño del primer sable es el factor mas importante en la superficie de la baluma de la vela, y la causa más probable de que se parta una tablilla o, en su defecto, un puño de driza.  

Entonces, si aumentar la superficie no se encuentra entre las ventajas, ¿cuales pueden ser sus beneficios? Más liviano no, económico no, fuerte no, duradero, más sexy, quién sabe.

Desde el punto de la performance no hay un ganador claro entre la tablilla y sus otras opciones, como una anilla sostenida por varias cintas cosidas o un ollao prensado, teniendo en cuenta que estas ultimas deben ser montadas sobre un puño de driza mucho mas angosto que el de la tablilla.

No podemos asegurar que uno sea mas robusto que otro; es cierto que la tablilla puede ser atacada por la corrosiòn -pero después de mucho tiempo-, como también lo es el anillado de cintas cosidas: si no están protegidas de los rayos UV pueden degradar el hilo y romperse, por lo que no hay una ventaja clara por aquí.

Un punto que distingue el ollao prensado como la mejor opción para velas de crucero es que su tope redondo es mucho más fácil para cubrir con la funda de vela, sea convencional o lazy bag. En la practica es el lugar mas complicado de tapar. La tablilla siempre da problemas en este caso y ademas sus bordes metálicos terminan rompiendo el cubre vela o el final de la cremallera del lazy bag. 

La vela mayor pasa más tiempo cubierta y está protegida de rayos ultravioleta y de cacas de pájaros. Eso es 3.000 horas de rayos ultravioleta e innumerables carreras de bombardeos de aves por año. ¿Por qué acortar la vida útil de la funda con una tablilla que se desgastará en la tela y la cremallera? También he visto mástiles con arañazos y áreas gastadas por la tablilla.

Es cierto que son detalles que hacen diferencia con el tiempo, pero si está pensando en una nueva mayor ponga sobre la mesa estas humilde consideraciones fruto de la experiencia.

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