SECTOR NÁUTICO

BOTÓN DE ANCLA

Del fletán al Brexit

El autor cumple su primer aniversario como columnista de Gaceta Náutica recordando con varios ejemplos que el Gobierno de España da la espalda al mar
ANTONIO DEUDERO

Un año ya de "Botón de ancla" en Gaceta Náutica. Iniciaba singladura este rincón marinero con una llamada a recuperar en España el interés por las cuestiones marítimas, tomando como referencia la frase de Temístocles de: "Quien domina el mar, domina todas las cosas".



Ni caso me han hecho, a pesar de que la historia nos demuestra que cuando nuestros dirigentes hacen prevalecer la proyección naval y marítima de España es cuando conseguimos un puesto de preferencia en la política y en la economía internacionales.



UN EJEMPLO



Recordarán la crisis del fletán, especie descubierta por los españoles en aguas internacionales de la NAFO (Organización de Pesquerías del Atlántico Noroeste), a la altura de Canadá para situarnos. España desarrolló una flota y sistemas de pesca que hacían viable y rentable esta actividad, nunca desarrollada por otros. En 2005, debido a las presiones internacionales, tuvimos que renunciar a esa pesquería a la que teníamos pleno derecho, con apresamiento incluido de buques pesqueros españoles por las autoridades de Canadá, que tuvimos que recuperar pagando multimillonarias fianzas a este país, cuando la realidad es que se estaban faenando en aguas internacionales. Y eso a pesar del envío a la zona de un buque de nuestra Armada que, según las crónicas, tuvo que zarpar de urgencia con la marinería embarcada sin uniformad de invierno, pasando las de Caín en la zona las semanas que allí estuvieron intentando defender los intereses de España en aquellas latitudes.



PATRIMONIO



Defendernos de los piratas en el siglo XXI en el que vivimos es otra obligación legal y de las operaciones. Hace unos días desayunábamos con la noticia de que las autoridades españolas estaban dejando acceder (por acción u omisión) al afamado cazatesoros Roger Dooley, cerebro del expolio del galeón San José, a nuestro Archivo de Indias, donde estaba investigando tranquilamente entre los legajos y buscando donde dar el nuevo golpe. Incluso concedió una entrevista a un periódico de tirada nacional para intentar blanquear su imagen. Nuestras autoridades ni tan siquiera se despeinaron con el fin de indagar cuáles son sus intereses, o incluso detenerlo por pirata. No les quepa duda que trabajo para una tesis no era.



En 2007 el Gobierno de España puso en marcha el Plan Nacional de Arqueología submarina, con el fin de inventariar los pecios españoles en todo el mundo y elaborar las pertinentes cartas náuticas arqueológicas. Evitar que tribunales extranjeros declaren los pecios como abandonados es el principal objetivo. La técnica ha avanzado lo suficiente como para poder rastrear, localizar e incluso recuperar los pecios. La posición española no puede quedar en una simple reivindicación verbal o escrita, sino que necesita de una actividad proactiva de búsqueda, localización y rescate de los mismos, so pena de que terceras naciones los consideren como abandonados. Incluso se trató la posibilidad de la vigilancia espacial de los movimientos de los barcos cazatesoros mediante sistemas como el VyamSat (Vigilancia de Yacimientos Marinos mediante Satélite) de la empresa malagueña Nerea Arqueología Submarina. Nada sabemos de cómo está este tema.



BREXIT



El buque petrolero Grace One llevaba su carga supuestamente hacia Siria, siendo interceptado por las fuerzas policiales coloniales de Gibraltar cuando cruzaba el estrecho por aguas españolas. El gobierno de España no ha dicho ni pío. Varios de los buques rescatapersonas del mediterráneo son de bandera española, así como las oenegés que los explotan. Con el Brexit a toda máquina hacia el 1 de noviembre no sabemos nada sobre las medidas a tomar en los puertos deportivos españoles con los cientos de yates y mega yates de pabellón británico de alguno de sus “legales” paraísos fiscales. La sensación en todas estas cuestiones es la de una completa improvisación en la acción del Gobierno en la mar. 



Y así no vamos a ningún lado. Quede dicho.