OPINION

CON TINTA AZUL

JUAN POYATOS OLIVER


MEDIO AMBIENTE

¿Dónde están las tintoreras?

Las hemos encontrado: están en la sección de congelados del súper
JUAN POYATOS

Cada vez que hago la compra en Mercadona, al pasar por la zona de congelados, no puedo evitar mirar de reojo las rodajas de tintorera apiladas en su feo cajón de plástico. Me duele verlas así, troceadas y mal apiladas. Las miro con cierta culpa, convencido de que un día ya no estarán allí, ni en el mar. He tenido la suerte de verlas en su estado natural. Una vez frente a Cap Enderrocat, donde se dice que acudían cada otoño a comer rayas pastinacas en su época de desove. Vi una incluso en el puerto de Palma, nadando aparentemente perdida entre los barcos amarrados. También las he visto retozar al sol al través de Portocolom, donde se pesca en verano la albacora. La última que pude observar bien, muy bien, fue en Cabrera, en Navidad de 2019, dando vueltas curiosas a nuestra barca. 




La tintorera, tristemente, es el último gran tiburón pelágico que todavía hoy nos visita. Ya no se pueden ver en el Mar Balear los tiburones martillo, antes visibles desde la catedral de Palma, nadando por la playa de Can Pere Antoni. Todavía hay abuelos, viejos pescadores, en la barriada del Portixol que se acuerdan de aquellos tiburones tan extraños y tranquilos. Tampoco se pueden ver los tiburones zorros y sus saltos enormes fuera del agua al sur de Mallorca. Hace décadas que tampoco se ven los grandes tiburones blancos, frecuentes cada mes de marzo en los años setenta en todo el norte de Mallorca, desde Sa Foradada, donde se pescó el último, a Port de Pollença y Cala Rajada. 



En definitiva, ya no hay en nuestras aguas apenas grandes tiburones pelágicos, sólo alguna tintorera solitaria que llega del Atlántico siguiendo su peregrinación eterna en virtud del movimientos de sus presas, la temperatura del agua, la salinidad y quien sabe qué otros parámetros ecológicos para nosotros totalmente desconocidos. Y las pocas tintoreras que todavía pasan por aquí llegan con anzuelos clavados. De hecho, la asociación conservacionistas y científica SharkMed ha constatado que la mitad de las tintoreras que han sido grabadas por sus equipos llevaban heridas causadas por el hombre, anzuelos que muy posiblemente las condenan a una muerte lenta.  





Curiosamente, la tintorera no tiene ni tan siquiera verdadero valor comercial. Su muerte es pura mala suerte. Está en el lugar equivocado en el momento equivocado. Se pesca accidentalmente con palangre de superficie, cuando en realidad se intenta capturar atún rojo o pez espada, de mucho más valor en lonja. El precio en el mercado de la tintorera es realmente muy bajo, ya que su carne no es apreciada, muy cargada de escualeno, lo que le da un sabor poco agradable. Además, varios estudios aseguran que contiene habitualmente altas concentraciones de metales pesados como mercurio y plomo. 



La Unión Mundial para la Naturaleza (IUCN) la ha incluido en su lista roja de especies amenazadas. Aunque su pesca no está prohibida, sólo «regulada». 

La Unión Europea, en un congreso celebrado precisamente en Palma en noviembre de 2019, acordó que para los barcos que desembarquen en sus puertos se les permitirá pescar casi 70.000 toneladas en el Océano Atlántico por temporada. Si calculamos que una tintorera pesa una media de 70 kilos, esas 70.000 toneladas asignadas en cuota suponen la muerte autorizada de 1.000.000 de ejemplares por año para la flota que recala en Europa. Todo ello, suponiendo que existan controles reales en las lonjas.


CONTENIDO PATROCINADO POR

Fan not



VÍDEO

Buceo en Mallorca: la triste historia del pecio norte del puerto de Palma

Diez años antes de su hundimiento, el Playa Dorada colisionó con un pesquero cerca de Barcelona. El accidente se saldó con la muerte de siete marineros.


 

Arte contra los emisarios

La artista África Juan expone en el Ayuntamiento de Calvià seis obras inspiradas en la contaminación


OPINIÓN

El problema no son las boyas

Actualmente es casi imposible pasar unos días en Cabrera en verano durante un fin de semana debido al sistema de reservas, lo que convierte la zona, de facto, en un puerto encubierto




FAUNA MARINA

Por allí resoplan los rorcuales

Se cree que en el Mediterráneo Occidental viven cerca de 5.000 individuos de esta especie de cetáceo que puede alcanzar los 24 metros y es el más rápido del mundo


MEDIO AMBIENTE

Los delfines se muestran cuando quieren

El silencio de la escena se rompió con el sonido seco de un soplido fuerte y decidido. Un primer delfín apareció como de la nada


TINTA AZUL

Vacaciones seguras en Mallorca a bordo de un barco de chárter

Las embarcaciones de alquiler son una alternativa asequible para las vacaciones locales


CON TINTAL AZUL

La niña de las trenzas que cambió el mundo

Su mensaje caló de inmediato en millones de corazones porque su propuesta, sincera y pura,  provenía además de alguien libre de sospechas e intereses. El mundo necesitaba a alguien como ella.


OPINIÓN

Los abusones del mar

Los navegantes profesionales (pescadores, golondrineros, prácticos, Guardia Civil, Armada) no respetan límites de velocidad ni preferencias. Se creen intocables

¿TE GUSTA LO QUE HACEMOS?
HAZTE SOCIO DEL CLUB GACETA NÁUTICA.

Numerosos aficionados a la mar son lectores asiduos de Gaceta Náutica en sus versiones digital e impresa. Nuesta audiencia no ha dejado de crecer en los últimos años. Pero las sucesivas crisis han provocado una importante merma en la contratación de publicidad, nuestra única fuentes de ingresos.
Desde nuestra fundación en 2002 hemos sido un medio gratuito y queremos seguir manteniendo ese espíritu. Nuestras noticias siempre estarán en abierto para quien quiera leerlas o compartirlas. Para que esto siga siendo posible hemos puesto en marcha una campaña de contribución voluntaria mediante suscripción, una especie de taquilla inversa que funciona de una manera muy sencilla: si te gusta lo que hacemos, puedes apoyarnos con una contribución y pasarás a formar parte del Club GN.
Gaceta Náutica se ha caracterizado históricamente por su independencia y por publicar informaciones que no tienen eco en otras publicaciones del sector. Esta forma de entender el periodismo nos ha hecho acreedores de algunos premios como el que nos otorgó en 2017 la Asociación de Periodistas de las Islas Baleares (APIB) por nuestra investigación sobre la contaminación marina.
Contamos con poder mantener nuestro producto mediante un sistema mixto de financiación basado en la libertad comercial y el soporte de nuestro lectores socios del Club GN.
Esperamos haberte convencido y si no es así, no importa: sigue abriendo la Gaceta Náutica cuando quieras. Estaremos encantados de informarte.