COMPETICIÓN

Liguilla dos estaciones: Shazam y Cremise despiden el año con victoria

Viento duro y algunas roturas en la última regata del año en el Club de Vela Port d’Andratx
JUAN ANTONIO FUSTER

Ayer se corrió la última prueba del 2018 de la Liguilla dos estaciones que organiza desde hace 23 años el Club de Vela Port de Andratx. A pesar de que fue un día duro de regatas para despedir el año los barcos “Shazam” y “Cremise” estuvieron a la altura de las circunstancias y terminaron proclamándose campeones.



La previsión de meteo, que anunciaba restos de la borrasca Flora, se cumplió al cien por cien. Hubo vientos constantes de 15 nudos de poniente con rachas de hasta 25 nudos y mar formada originándose las grandes olas que se producen en la zona cuando entra el poniente moderado y fuerte.



En las Clases 1, 2, y 3 el recorrido consistió en una baliza de desmarque situada en el 270 y 2.5 millas, con baliza posterior en Santa Ponca y llegada. Un total de 16 millas náuticas.



La regata estuvo muy disputada hasta la baliza de Santa Ponca donde el primer barco que la viró, el “Myc One”, hizo una mala maniobra que provocó el enredo de su spinnaker. Al no poder arriarlo la tripulación se vio obligada a retirarse de la regata. Mala suerte puesto que iban en cabeza.



Muy juntos llegaron posteriormente a la baliza de Santa Ponça el “Shazam”, seguido por el “Setebello”, pero éste perdía el sable de una vela en la maniobra, lo que propició una rotura. Tuvo que terminar la regata a trancas y barrancas sólo con la mayor, pero demostró un gran espíritu de lucha reafirmando que esta tripulación nunca se rinde.



La segunda ceñida de vuelta al Puerto de Andratx fue dura para los barcos y las tripulaciones, a causa de la altura de las olas y las fuertes rachas de viento.



Consiguió la victoria el “Shazam” de Phillip Seippel. La segunda posición fue para el “Hilbo” de Richard Schirrefs y la tercera para el “Just The Job”.



La clase 4 disputó su regata sobre un recorrido barlovento sotavento de un total del 10.9 millas. Estos barcos de menor eslora se enfrentaron a las mismas condiciones de meteo pero compitieron bravamente.



El “Cremise”, de Sebastián Palmer, no dio opción a sus rivales, dominando la regata desde principio a fin, consiguiendo llegar el primero en tiempo real y quedando primero en tiempo corregido. La segunda posición fue para el “Calabruix” de Javier Muñoz que demostró una vez más que en estas condiciones se maneja a las mil maravillas. La última posición fue para el “Sobrevet” de Juan Mugica