DONES DEL VENT

La timonel en la sombra de la regata Princesa Sofía

María Antonia Ferrer Coll es secretaria de la Federación Balear de Vela, a la que llegó de la mano de Jaime Enseñat para organizar la regata que este año celebra su 50 aniversario
EMPAR ISABEL BOSCH

María Antonia Ferrer Coll (Palma, 1963) es secretaria de la Federación Balear de Vela y ha competido a bordo de la mesa de su despacho en todas las regatas que se han disputado en aguas de la Bahía de Palma. Desde su incorporación a la FBV en 1982 ha participado, entre otras,  en la organización del Trofeo Princesa Sofía que este año celebra su 50 aniversario.  



A partir del 29 de marzo,  más de 800 embarcaciones y 1.200 regatistas procedentes de más de 50 países que se preparan para los Juegos de Tokio 2020,  competirán en el Trofeo Princesa Sofía Iberostar.



Esta será la primera competición náutica en aplicar los criterios que exige el Comité Olímpico Internacional para el fomento la igualdad de género en el deporte,  previo a su completa implementación en los JJOO de París 2024.



Además, en la presente edición, en la que participarán las diez clases seleccionadas para la próxima cita olímpica, se incorpora como novedad la modalidad de tripulaciones mixtas en la clase doble 470.



Ferrer se incorporó a la Federación Balear de Vela procedente del despacho profesional de Jaime Enseñat,  durante más de veinte años presidente de la entidad, promotor de la Escuela Nacional de Vela Calanova y fundador del Trofeo Princesa Sofía.



Dice Ferrer que, por un tiempo, compaginó su responsabilidad en el despacho profesional de Enseñat,  por las mañanas, con las tareas que tenía asignadas en la Federación Balear de Vela, por las tardes.



Recuerda el proceso de organización del Trofeo Princesa Sofía de entonces como muy laborioso: «Ahora todo está digitalizado  –explica–, pero antes todo era manual y cualquier asunto se demoraba muchísimo. Enviábamos los formularios de inscripción por correo ordinario y nos los devolvían cumplimentados a mano. En la oficina funcionábamos con la máquina de escribir, la fotocopiadora y el ciclostil. Con esa tecnología básica escribíamos y copiábamos los boletines informativos, los formularios de inscripción y alojamiento o los justificantes de pago».



Autora habitual de los discursos de entrega de premios, de niña quiso ser periodista,  pero circunstancias familiares le impidieron trasladarse a Barcelona para cursar los estudios correspondientes.



Ferrer  relata curiosidades y enumera diferencias en la organización antigua y actual que han sucumbido al paso del tiempo. Por entonces, explica,  la Armada española asumía el transporte a bordo de buques de guerra de las embarcaciones que participaban en las pruebas de la regata. Se ríe y exclama: «Esto hoy en día sería impensable».  Cuenta también que toda la plantilla de la Federación Balear de Vela se trasladaba, los días previos a la prueba, al antiguo hotel del Real Club Náutico de Palma, trasformado hoy en día en gimnasio y vestuario.



«Nos llevábamos cajas con documentos, incluso parte del mobiliario, en la furgoneta de la FBV y en nuestros coches particulares, con todo nos instalábamos  en el RCNP durante tres semanas, más o menos, hasta pocos días después de que concluyeran las pruebas. En esa especie de oficina de campaña atendíamos las necesidades de la regata sin descuidar el quehacer cotidiano de la propia federación», expone Ferrer con un cierto asomo de nostalgia.



Ferrer dice que el suyo es otro punto de vista porque no sale a la mar,  sino que observa y detalla cuantos procesos administrativos son necesarios para que el Trofeo Princesa Sofía cumpla sus cincuenta años en orden. 



De familia marinera, ha inculcado a sus hijos, Sergi y Sebastià Àvila Ferrer,  la afición por los deportes náuticos. Sergi es piragüista y Sebastià practica windsurf, vela ligera y crucero. 



De la antigua sede de la Federación Balear de Vela en Calanova,  que compartían con las federaciones de Piragüismo y Actividades Subacuáticas,  echa de menos el mar y la isla de Cabrera en el horizonte limpio, un imposible en su actual ubicación en el velódromo Palma Arena, dónde se reúnen la mayoría de federaciones deportivas y dónde, dice, reina buen ambiente profesional. 



Ferrer ha navegado las aguas de la Federación Balear de Vela con todos los presidentes electos que han sucedido a Enseñat. Nunca se imaginó desempeñando las responsabilidades que tiene asignadas y tampoco consideró la posibilidad de ejercerlas tantos años como han transcurrido desde su ingreso. De su primer Trofeo Princesa Sofía dice que  «eran otros tiempos» y que su sueño es, ahora mismo, jubilarse en la plaza que ocupa.



 



 


Independence Space New