COMPETICIÓN

El Nàutic Café del Mar se corona en la Menorca Sant Joan

La falta de viento endureció la regata y forzó la retirada de casi toda la flota participante
M.P.

A las 15:15 horas del viernes 21 de junio se dio la salida a los 34 cruceros participantes de la XXI edición de la Menorca Sant Joan, Trofeo Alfonso XIII, con una suave brisa de 5 nudos del 170. Los veleros de mayor eslora escaparon de la bajada casi total del viento, que se estableció al poco de empezar la regata y que obligó a navegar a una velocidad de entre 0,5 y 4 nudos durante siete horas.


RCN Port de Pollença

Pasadas las 11 de la noche, la cabeza de la flota disfrutó, por fin, de algo de viento del Noroeste, que subió hasta más de 20 nudos del Norte, empujándolos rápidamente hasta Mahón. ‘Clajasán’, ‘Sofía’ y ‘Blue’ cruzaron la línea de llegada situada entre la Fortaleza de Isabel II y el Castillo de San Felipe, a partir de las 7:26 de la mañana del sábado.



Durante las siguientes horas y ya acusando algo de cansancio, la mayoría de las embarcaciones informaron de su retirada, de tal manera que sólo 5 de los 34 cruceros que tomaron la salida, consiguieron completar esta edición.



Finalmente, el vencedor en la Clase ORC 0 – 2 fue ‘Clajasán’, el Baltic 61 de Francisco Churtichaga que invirtió 16 horas, 11 minutois y 47 segundos, seguido del Swan 42 ‘Blue’ de Diana Corominas, ambos de Real Club Náutico de Barcelona.



Juan Carlos Sanchís, armador del Espada 34 ‘Nàutic Café del Mar’ del Club Náutico Sant Antoni, fue el ganador de la Clase ORC 3–4, después de invertir 34 horas, 32 minutos y 41 segundos y l’Oreig de Martí Gelabert del Club Nàutic Port d’Aro, quedó en segunda posición, arribando una hora más tarde.



El Solaris One 58.1 ‘Sofía’ de Roberto Porta, del Club Marítimo de Mahón, fue el vencedor en RI y única embarcación que terminó la regata de esta categoría.



Federico Torelló, tripulante de ‘Clajasán’ explicó que “tuvimos muy poco viento lo que nos obligó a navegar fuera de rumbo, hasta que entraron 15- 20 nudos que nos dieron 11 de velocidad. Ya cerca de Menorca y todavía de través tuvimos puntas de velocidad de 19 nudos. Pasado Favarix, izamos el spi y una trasluchada nos entró en puerto”.



Martí Gelabert, armador de L'Oreig, señaló que “ha sido una regata dura por falta de viento, pero lo importante es no entrar en desánimo y llegar hasta el final, que es lo que entiendo yo por un buen navegante. He conseguido retirarme sólo en una regata y fue porque me quedaban 5 horas por la proa y tenía 1 de límite”.



“El viernes fuimos hacia el Norte, para coger la Tramontana que se pronosticaba y que no encontramos. Sin cobertura telefónica, perdimos la señal y no veíamos a los demás participantes. Finalmente iban peor que nosotros pues el Sur teóricamente les tenía que entrar antes, pero tampoco. Un Gregal y bastante táctica, fue lo que nos llevó hasta Mahón”.