SECTOR NÁUTICO

ABANDONO

Un barco permanece cuatro meses varado en una playa de Mallorca

Estaba fondeado en el antepuerto de Puerto Portals y fue arrastrado por un temporal en noviembre del año pasado
RICARDO FERRER

Cuesta  creer que pese a las protestas de los ciudadanos y la proximidad de la Semana Santa, en que la ciudanía inicia la temporada de disfrute de nuestras playas, ninguna Administración se haya ocupado de retirar un velero de nueve metros de eslora, varado y abandonado en una  playa de la Isla.



Este velero estaba fondeado en el antepuerto de Puerto Portals, y a consecuencia del temporal del pasado dos de noviembre y debido a la precariedad de su fondeo,  fue arrastrado a la playa. Desde entonces y a fecha de este escrito  (19 de febrero, publicado posteriormente en la edición impresa de Gaceta Náutica de marzo de 2019) seguía ahí, sometido al continuo desmantelamiento y desguace de propios y extraños. Este hecho no es nuevo ya que año tras año, se viene repitiendo cada vez que hay un temporal. Está claro que la responsabilidad es del armador que fondeó y abandonó su embarcación de forma  ilegal, en una zona no regulada de competencia de Costas.



Es posible que el propietario, muchas veces extranjero o desconocido difícilmente localizable al no haber tenido ninguna relación contractual, prefiera dar su embarcación por perdida debido al alto coste de su  recuperación. En estos casos cada administración pretende evitar su responsabilidad. Costas tiene cedida la gestión de uso  de las playas a los Ayuntamientos, por lo que correspondería a éste solucionar el problema y el  cobro de la correspondiente multa por abandono de restos peligrosos y contaminantes en dominio público. Por esta razón, hace ya cuatro  meses que los despojos de lo que fue una embarcación yacían en la playa dando una pobre imagen a nuestros vecinos y visitantes.



Port Adriano presentó un proyecto en el que proponía regular su antepuerto con fondeos ecológicos y seguros. Controlaba la titularidad y  responsabilidad civil de las embarcaciones. Se hacían cargo de los residuos orgánicos y se controlaban los vertidos en beneficio de las playas cercanas, como ya se hace en todos los puertos. Se controlaba la estacionalidad y los periodos de fondeo restringido en función de la climatología. Este proyecto, que técnicamente beneficia los intereses del bien común y la calidad de nuestras aguas, ha sido parado. ¿Cuál es el motivo?



La concesión de fondeo en las zonas de acceso a los puertos (antepuertos o zonas de adscripción) debería  adjudicarse a los puertos que son los que pueden aportar con total seguridad los servicios a estas infraestructuras en beneficio de todos los ciudadanos, siendo conscientes de que son  complicados por la contraprestación de responsabilidad civil y medio ambiental. No tiene que confundirse  con el interés de campos de boyas en otros lugares bajo la bandera de la protección de la posidonia. Dicho esto ya tendríamos resuelto  el problema y, ahora sabríamos a quien corresponderia hacerse cargo del velero a la mayor brevedad.



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Ricardo Ferrer fue gerente del CN Santa Ponsa y presidente de ANADE


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