PUERTOS

UNA OBRA POLÉMICA

La Policía pregunta quién ordenó el precinto del Molinar sin orden judicial

El restaurante sigue operando pese al cierre decretado por la Autoridad Portuaria de Baleares
M.P.

El restaurante del Club Marítimo Molinar de Levante sigue operando a pesar del precinto instado ayer por la Autoridad Portuaria de Baleares, que parece haber dado de momento marcha atrás a su decisión unilateral de cerrar el acceso a la instalación náutica.


Port Calanova

La APB informó ayer, a través de su oficina de prensa, de que había ordenado “el cese de la actividad y el acceso al edificio –donde se encuentra ubicado el restaurante– por razones de seguridad”. Un policía portuario se personó a mediodía del lunes en el Club Marítimo y colgó un cartel en el que se advertía del precinto. El agente, según un testigo, se quedó haciendo guardia en la puerta del club e impidiendo el acceso de los clientes al restaurante. 



El presidente del Club Marítimo del Molinar, Rafael Vallespir, solicitó la presencia de una patrulla de la Policía Nacional al entender que la APB no tiene capacidad legal para cesar la actividad del restaurante sin que un juez lo autorice. Los agentes tomaron declaración a Vallespir y, según él, le autorizaron a que retirara el cartel colgado por el agente portuario. Los efectivos policiales se llevaron una copia del permiso de ocupación temporal del club por periodo de un año y se dirigieron a la sede del organismo portuario para aclarar quién había dado la orden de prohibir la actividad del restaurante, a fin de incluir esta información en su atestado. Un portavoz de este ente asegura que los policías nacionales dijeron que la colocación del cartel "era correcta".   



La empresa concesionaria de este local emitió ayer tarde un comunicado a través de FB en el que aseguraba que seguía abierto en su horario habitual, “ya que las obras que se están realizando en el exterior no impiden el funcionamiento normal del establecimiento”. Esta nota contrasta con la información facilitada por la APB un día antes, según la cual existen “motivos de seguridad” que justifica el cierre.



Esta intervención policial se suma a la denuncia presentada hace un mes por Vallespir contra Juan Gual por supuestas coacciones, después de que el presidente de la APB le enviara por Whatsapp unas fotografías en las que aparecían el presidente del Club Marítimo del Molinar y su hija menor de edad. Estos hechos fueron puestos en su día en conocimiento de la Policía Nacional.