VELA LIGERA

TITULACIONES

Entrenador de vela, una opción profesional

La Conselleria d’Educació i Esports convoca las pruebas de acceso para ser monitor de base de vela de Nivel 1
MALLORCA PRESS

La vela es un deporte en auge cuya creciente demanda de plazas en los clubes náuticos requiere un tipo de mano de obra especializada que no siempre es fácil de encontrar. En Baleares hacen falta monitores de vela, una salida profesional que muchos aficionados a este deporte –antiguos regatistas o ex alumnos de escuelas de vela– se están empezando a plantear como una ocupación estable. 


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Pero para dedicarse a la enseñanza de la vela o a entrenar equipos de regatas es importante formarse y obtener una titulación oficial equivalente a un grado medio de FP, expedida por la Conselleria de Educación, una vez concluida la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO). O un ciclo superior si la aspiración es entrenar equipos olímpicos o dirigir centros de alto rendimiento.



Las pruebas de acceso de la «promoción 2019», en las que solo es necesario demostrar que se sabe navegar a vela, tendrán (o habrán tenido lugar, en función de cuando lea este texto) entre los días 6 y 16 de junio, tras un plazo de inscripción de tres días entre  el 27 y el 30 de mayo en los institutos de enseñanza secundaria CTEIB (Mallorca), Cap de Llevant (Menorca) o Algarb (Ibiza). 



Diego Riera, técnico de la Federación Balear de Vela (FBV), explica que las plazas de 2019 son para lo que se denomina «monitor 1», un título que da derecho a la enseñanza en escuelas y al entrenamiento de regatistas de base. El curso, de un año de duración, incluye asignaturas comunes a todas las disciplinas deportivas, como pedagogía o fisiología del deporte, y otras más específicas de la vela, como navegación o meteorología. 



«El año pasado se cubrieron las más de 30 plazas disponibles con alumnos que habían sido regatistas o tenían nociones previas porque habían pasado por alguna escuela de vela. También se dan casos de regatistas con méritos deportivos que quedan exentos de las pruebas de acceso», explica Riera.



Los clubes náuticos reconocen cierta dificultad para encontrar monitores formados y agradecen  la existencia de estas titulaciones. Tófol Balaguer, vocal de vela del Club Marítimo San Antonio de la Playa (CMSAP), indica que faltan, sobre todo, monitores de Nivel 2, el mínimo necesario para ejercer de director deportivo o responsable de una escuela de vela. 

«La imposibilidad de compaginar la carrera vehicular con los entrenamientos de alto nivel es, hoy por hoy, el gran hándicap para poder realizar los estudios de primer nivel de entrenador. Esto hace que se pierdan talentos, pero hay que confiar en que con el cambio generacional tengamos nuevos entrenadores», señala Balaguer.



Manuel Fraga, director deportivo del Real Club Náutico de Palma, opina que las exigencias actuales para ejercer de monitor son «lógicas y necesarias», teniendo en cuenta que en las dos últimas décadas los clubes de Baleares han asistido a un proceso profundo de profesionalización de sus estructuras deportivas. 



«La vela de base actual requiere personal más y mejor formado que hace 20 años», afirma Fraga.  «El trabajo de monitor  es una interesante salida profesional que, como todas, requiere preparación teórica y práctica previa, y la adquisición paulatina de experiencia; es una labor bastante sacrificada, pero al mismo tiempo muy agradecida, especialmente cuando se alcanzan unos objetivos».



Balaguer coincide con Fraga en que el boom de la vela, que ha coincidido con una mayor implicación de los clubes con su actividad deportiva (prioritaria en el caso del CMSAP y el RCNP), hará que el trabajo de monitor sea una opción atractiva para los jóvenes. «Estoy convencido de que en pocos años tendremos más entrenadores. Es una opción de futuro, ya sea a tiempo completo, como complemento de otro trabajo o como una manera de obtener ingresos mientras se estudia. Estas titulaciones, en definitiva, ofrecen la oportunidad de entrar en el mercado laboral a través de la náutica”.