MEDIO AMBIENTE

MEDIO AMBIENTE

Palma es la segunda ciudad europea más contaminada por los cruceros

Los grandes barcos turísticos lanzan al aire de la ciudad mallorquina cada año 28 toneladas de óxido de azufre, una cifra solo superada por Barcelona.
M.P.

Palma de Mallorca es la segunda ciudad de Europa más expuesta a la contaminación de los cruceros turísticos, según un estudio realizado por el grupo de transporte sostenible Transport & Environment. Barcelona, que lidera este ranking, y Venecia, que ocupa el tercer lugar, son las ciudades portuarias europeas más afectadas por la contaminación, seguidas por Civitavecchia (Roma) y Southampton.


Port Adriano

Los cruceros turísticos lanzan cada año en el puerto de Barcelona un total de 32,8 toneladas de óxido de azufre, Palma se sitúa en segundo lugar, con 28 toneladas de estas emisiones, seguida por Venecia, con 27,5 toneladas.



En términos absolutos, España, Italia y Grecia, seguidas de cerca por Francia y Noruega, son los países europeos más expuestos a la contaminación por óxido de azufre que emiten los cruceros. Estos países registran mayores niveles de emisiones  porque son los principales destinos turísticos, pero también porque tienen estándares de combustible de azufre marino menos estrictos que permiten a los cruceros quemar el combustible más sucio en sus costas.



Según el estudio, realizado en 2017 pero que se ha difundido ahora, Carnival Corporation, la compañía de cruceros de lujo más grande del mundo, emitió casi 10 veces más óxido de azufre en las costas europeas que los 260 millones de automóviles europeos. Royal Caribbean Cruises, el segundo mayor operador mundial, multiplicó por  cuatro las emisiones de la flota de automóviles europea. Las emisiones de óxido de azufre forman aerosoles de sulfato que aumentan los riesgos para la salud humana y contribuyen a la acidificación en ambientes terrestres y acuáticos.



Faig Abbasov, responsable de Transport & Environment, ha remarcado que “los cruceros de lujo son ciudades flotantes impulsadas por el combustible más sucio posible. Las ciudades están prohibiendo, con razón, los automóviles diésel, pero están permitiendo que las compañías de cruceros arrojen gases tóxicos que causan un daño inconmensurable tanto a los que están a bordo como en las costas cercanas. Esto es inaceptable."



El informe de Transport & Environment señala que las emisiones de óxido de azufre de los cruceros en Europa también tienen un gran impacto en algunas ciudades, equivalente a aproximadamente el 15% de los óxidos de nitrógeno emitidos por la flota de automóviles de de Europa en un año.



Entre las recomendaciones del estudio, destacan la necesidad de implementar un estándar de puerto de cero emisiones tan pronto como sea posible y extender las áreas de control de emisiones (ECA), que actualmente están ubicadas solo en los mares del Norte y Báltico y en el Canal de la Mancha, al resto de los mares europeos.