REPORTAJES

DONES DEL VENT

«El mar estimula mi creatividad»

Isabel Subirats Julio (Barcelona, 1950) fue una de las primeras periodistas en La Vanguardia hasta que la Ruta de la Sal se cruzó en su camino e hizo de la mar una manera de vivir
EMPAR ISABEL BOSCH

Isabel Subirats Julio (Barcelona, 1950) es periodista, navegante e impulsora y organizadora de la Ruta de la Sal,  la regata de altura más consolidada y con mayor participación del litoral español que  este año ha celebrado su trigésima segunda edición.

 


CN Estanyol

Subirats acaba de ser reconocida con el Premio Marcial Sánchez Barcáiztegui que otorga el comité del Palma International Boat Show.  El galardón, instaurado en 2013, distingue  a personas o instituciones que con su labor empresarial o deportiva han contribuido a la promoción del sector náutico en todas sus vertientes

Con anterioridad han recibido el premio la Comisión Naval de Regatas de Baleares, el Trofeo  Princesa Sofía Iberostar, la Escuela de Mestres d’Aixa del Consell de Mallorca, Margarita Dahlberg, Diego Colón de Carvajal y Miquel Suñer.

La Ruta de la Sal surgió de la experiencia particular de Subirats y su marido y socio, ya fallecido, Pepe Ferrés. En los años 70 Pepe Ferrés fundó, junto a otros dos socios, la primera escuela de vela de crucero del país y, sin duda alguna, la primera empresa dedicada al charter náutico de todo el Mediterráneo. Así le conoció Subirats, por entonces responsable, junto con Alberto Olivares, del Club de La Vanguardia: «Organizamos cursos de navegación por el Mediterráneo para nuestro público lector» –explica Subirats– «y así le conocí y, juntos, hicimos de la vela una manera de vivir».

Antes había sido una de las pocas mujeres periodistas en la redacción de Nacional del periódico con sede en Barcelona. Dice que la del periodismo era un profesión que le encantaba pero que Ferrés la introdujo en el mundo de la navegación a vela y vio la imposibilidad de compaginar la vida en tierra con la de mar: «El mar es lo que más me gusta. Estimula mi creatividad y mis ganas de vivir».

El éxito de la Ruta de la Sal es tal en la actualidad que, en la última convocatoria, la organización se ha visto obligada a fijar un límite de inscripciones que ha quedado acotado a 200 veleros.

Subirats ha introducido este año en la Ruta de la Sal la categoría Salina que exige que el velero participante sea patroneado por una mujer y que la mitad de la tripulación también debe ser femenina: «En La Ruta de la Sal  más del cincuenta por ciento  somos mujeres: jueces de regata que ejercen en el control de llegadas, que controlan la flota en el mar, que forman el Comité de Bienvenida, organizan el protocolo y la entrega de trofeos, coordinamos la regata, el gabinete de prensa, la  difusión de imágenes, la  producción de vídeos, etc».

Destaca en nuestra conversación el papel de las mujeres navegantes más extraordinarias y menciona, entre otras,  a Florence Authard, la francesa que con 18 años completó su primer cruce del Atlántico, y a Anna Corbella, la primera navegante española en dar la vuelta al mundo a vela  sin escalas y sin asistencia.  

Echa de menos la navegación de antes y recuerda que hace años casi nadie navegaba en invierno y que los clubs náuticos eran muy espartanos y no tenían ni agua caliente.

Sigue colaborando en la organización de las regatas que impulsó junto con su marido: la de la Bahía de Pollença, la del Delta o la nocturna de la Tramuntana, entre otras, y dice de las Islas Baleares que son interminables y que siempre quedan rincones que descubrir y visitar.

Cuenta que cuando faltó su marido, empezó también a caminar y que entonces se dio cuenta de que la navegación había sido su pasión pero también su límite. Entre sus proyectos, destaca recorrer el camino de Santiago del Norte y  cruzar el Atlántico con el único propósito de hacer puerto a la vuelta en las islas Azores y quedarse allí, sin prisas, un tiempo.