PUERTOS

CAMBIO RADICAL DE POSTURA

Juan Gual pasa en seis meses de fomentar los cruceros a comprometerse a frenarlos

En febrero presentó una aplicación de bienvenida a los cruceristas y hoy se ha ofrecido ante la concejala Truyol a colaborar para limitar su llegada a Palma
JOSÉ LUIS MIRÓ

La regidora de Modelo de Ciudad, Vivienda Digna y Sostenibilidad, Neus Truyol (perteneciente al partido soberanista Més per Mallorca), se ha reunido hoy con el presidente de Autoridad Portuaria de Baleares, Juan Gual de Torrella, para pedirle que limite la llegada de cruceros.



Truyol ha trasladado al presidente de APB la “preocupación” por parte del Ayuntamiento de los efectos negativos de no poner límites al número de cruceros diarios. “El Ayuntamiento, y así lo recogen los acuerdos de gobierno, considera necesario establecer y acordar parámetros de sostenibilidad humana y ambiental a los cruceros que llegan a nuestra ciudad. Es necesario actuar para reducir el impacto ambiental, paisajístico y de presión humana que suponen”, ha declarado la regidora.



Juan Gual, según el Ayuntamiento, se habría comprometido a colaborar y trabajar de forma conjunta para lograr este objetivo de limitar la llegada de cruceros. Actualmente está planificado el calendario de llegada de cruceros de los años 2020 y 2021, por lo tanto es importante empezar a trabajar de cara al 2022, señala Cort en una nota.



En realidad, Truyol ha puesto a Juan Gual, ex presidente de la Cámara de Comercio e histórico defensor del sector de los cruceros, entre la espada y la pared. Le va a ser difícil defender la nueva política del consistorio frente a su pasado reciente y al importante lobby de los consignatarios, liderado por el vicepresidente de la APB, Miquel Puigserver.



Tanto en la etapa en que Gual fue consejero de la APB como en los últimos cuatro años como presidente del organismo portuario se han llevado a cabo importantes y cuantiosas obras para fomentar  la llegada de buques de más de 300 metros. Estas actuaciones han supuesto inversiones superiores a los 50 millones de euros y han consistido en la ampliación de muelles, la instalación de “duques de alba” (columnas que salen de la superfície y están incrustades en el lecho marino) y la creación de estaciones marítimas específicas para los turistas de cruceros.



Bajo el gobierno de Armengol y con Gual en la presidencia de los puertos, la APB ha promovido las escalas de cruceros mediante bonificaciones en las tasas y asumiendo un coste de más de un millón de euros en la recogida de las basuras y aceites olesos de los grandes buques de la navieras a través de dos empresas privadas.



Esta situación ha hecho que emprearios del sector hotelero se hayan unido a las voces que promueven la limitación de los cruceros. Consideran que las compañías navieras (a parte de no consumir su producto, salvo cuando se trata de cruceros con base en Palma) juegan con ventaja, “como si estuvieran subvencionadas por la APB”, y responsabilizan a la cúpula de este organismo de permitir la venta ambulante en la zona de su competència (frente a la Catedral) y de haber provocado con ello la presencia de carteristas y descuideros, con el consiguiente empeoramiento de la seguridad ciudadana en el centro de la ciudad.



Hace apenas unos meses, concretamente el 4 de febrero de 2019, Juan Gual y la entonces concejala de Turismo, Comercio y Trabajo del Ayuntameinto de Palma, Joana M. Adrover,  presentaron la aplicación Welcome Palma. Se trata de una herramienta elaborada por la APB en colaboración con la Fundación Turismo Palma 365 y la Universitat de les Illes Balears (UIB), orientada a facilitar información personalizada a los turistas de crucero que desembarcan en la capital balear, mejorar la satisfacción de los visitantes y la gestión de las infraestructuras”. En medio año, Gual ha pasado de dar la bienvenida a los cruceristas con una App a ofrecer colaboración al Ayuntamiento para frenar su llegada.


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