38 COPA DEL REY MAPFRE

MEDIO AMBIENTE

Adiós a los botellines de plástico en la Copa del Rey MAPFRE

La organización elimina todos los envases de un solo uso en consonancia con el proyecto de sostenibilidad del Real Club Náutico de Palma
M.P.

La Copa del Rey MAPFRE de vela le ha declarado la guerra a los plásticos de un solo uso, en consonancia con el proyecto de sostenibilidad del Real Club Náutico de Palma. El objetivo es evitar vertidos accidentales al mar y promover nuevos hábitos entre el personal de la organización y los participantes. «Llevamos años dándole vueltas al tema y hemos fijado esta Copa del Rey como punto de partida de un gran cambio de paradigma en la gestión ambiental de todas nuestras regatas», explica Manu Fraga, director deportivo del RCNP y de la Copa del Rey.


Port Calanova

Los primeros pasos se dieron en las pasadas ediciones del Trofeo Ciutat de Palma (diciembre de 2018), Trofeo Princesa Sofía Iberostar (marzo de 2019) y Sail Racing PalmaVela (mayo de 2019), pero la revolución empieza ahora. «Todas las medidas que se adopten a partir de este momento serán de no retorno y cada año se avanzará para que la Copa del Rey MAPFRE y el resto de grandes eventos que organiza el RCNP  dejen la menor huella medioambiental posible», añade Fraga.



La situación a la que se había llegado con los botellines de plástico era «insostenible». Lo reconoce Jaime Carbonell, director del club: «Nos encontrábamos con que muchos de los envases que recogíamos estaban medio llenos. El problema que generaba no era sólo con los plásticos, ya que la botella no es biodegradable, sino de un mal uso de los recursos. Se desperdiciaba mucha agua».



La solución a esta realidad pasa por regresar a costumbres de consumo que, con la proliferación de los envases de usar y tirar, habían desaparecido. Manu Fraga lo describe de manera gráfica: «Volvemos a algo que nunca debimos abandonar: la fuente de agua y la cantimplora». La propuesta del RCNP consiste en algo tan sencillo –y a la vez tan efectivo– como repartir más de 2.000 botellas reutilizables de acero inoxidable de 0,8 litros con la imagen de la regata, para que trabajadores y participantes no tengan necesidad de consumir agua embotellada. Estas «cantimploras» podrán rellenarse las veces que hagan falta en tres fuentes situadas en la explanada del edificio social, la sala de prensa y el pantalán de la plaza de San Pedro.



La organización es consciente de que los primeros días resultará extraño para mucha gente tener que ir a la fuente en lugar de coger el agua de un dispensador de botellas. «Esta no es una batalla que podamos librar  solos; necesitamos que las personas que nos visitan comprendan, primero, que estas medidas son necesarias y, a continuación, que nos ayuden a implantarlas», subraya Rocío Lozano, responsable de la oficina de regatas.