CRUCERO

COMPETICIÓN

El Rambler 88 roza el récord en la Rolex Fastnet Race

En la categoría de multicascos, el Edmond de Rohschild de Franck Cammas establece un nuevo registro absoluto al terminar la prueba en 28 horas, 2 minutos y 26 segundos.
M.P.

El Rambler 88 de George David ha logrado la victoria en tiempo real en la 48ª Rolex Fastnet Race. El español Antonio ‘Ñeti’ Cuervas Mons, proa del potente monocasco estadounidense, nos explica las claves de esta victoria y dónde se les escapó un récord que llegaron a tener al alcance tras lograr la mejor marca de la historia en el paso por la roca Fastnet.


Independence Space Mallorca

El Rambler 88 cruzó la línea de llegada en Plymouth a las 09:55:02 hora local (10:55:02 en la España peninsular), con 27 minutos y 24 segundos de ventaja sobre el SHK Scallywag. El equipo estadounidense conseguía así el ansiado título de ganador en tiempo real de la Rolex Fastnet Race, aunque se quedaba a las puertas de batir un récord que llegó a vislumbrar en el paso por la mítica roca Fastnet, punto de inflexión en el recorrido de 605 millas que partió de Cowes (isla de Wight) el pasado sábado.



Nunca antes en los 94 años de historia de la regata un monocasco había navegado a semejante ritmo entre la salida y la roca: Rambler 88 dobló la Fastnet en 26 horas y 47 minutos, mejorando por 88 minutos el tiempo establecido en 2011 por el propio equipo con su anterior máquina, el Rambler 100



El barco  protagonizó un intenso pulso con el SHK Scallywag, que durante horas lideró a la flota de monocascos. El equipo estadounidense superaba a su rival a mediodía de ayer aprovechando una transición entre dos frentes. Lo explicó desde Plymouth el cántabro Antonio ‘Ñeti’ Cuervas Mons, proa del Rambler 88“En la transición nos comprimimos, lo hicimos bastante bien y pudimos acercarnos a ellos. A partir de ahí, sencillamente este barco es más rápido en rumbos abiertos con viento, de igual forma que ellos son superiores con menos viento”.



Ya en cabeza, Rambler 88 aceleraba para batir el récord Cowes-Fastnet. “Pasamos la transición, el viento se puso de través y empezamos a navegar bastante rápido. Pillamos un frente que no sabíamos si llegaría antes o después de la roca. Nos pilló a unas pocas millas de llegar y completamos ese tramo hasta la Fastnet con 25-30 nudos. Pasada la roca, el viento bajó y navegamos una vuelta bastante tranquila hacia las Scilly”, señaló Cuervas Mons



A bordo del Rambler 88 confiaban en volver a navegar en ‘sus’ condiciones en la recta final hasta Plymouth, pero el parte no se cumplió. “Esperábamos que el viento se fuese al 220 y se quedó en el 270. El tramo desde las islas Scilly y la llegada, que esperábamos que fuese de través, finalmente fue de popa. Ahí es donde se nos escapó el récord”. Esta es la segunda victoria en tiempo real para Ñeti en la Rolex Fastnet Race, regata que ya ganó en 2013 a bordo del supermaxi Esimit Europa. “Esta vez ha sido más emocionante por la lucha con el Scallywag y con el Volvo 70”, concluyó el español.



Emoción y récord para Edmond de Rothschild

Horas antes de la llegada del primer monocasco se producía un emocionante desenlace en la batalla por la victoria entre los rapidísimos multicascos. El Edmond de Rothschild paraba el crono en 28 horas, 2 minutos y 26 segundos, consiguiendo un nuevo récord absoluto en la Rolex Fastnet Race. El trimarán Ultim de 32 metros patroneado por Franck Cammas bate por 4 horas, 45 minutos y 34 segundos la anterior marca absoluta, establecida en 2011 por el Maxi Banque Populaire de Loick Peyron. Sólo 58 segundos separaron al vencedor de su inmediato perseguidor, el Macif de Francois Gabart –el poseedor del actual récord de vuelta al mundo en solitario– con el que mantuvo un espectacular pulso a lo largo de todo el recorrido. Nunca llegaron a estar separados más de cuatro millas en todo el recorrido. Macif dobló la Fastnet en cabeza y parecía destinado a llevarse el título, pero un problema mecánico en los últimos metros le impedía elevarse sobre sus foils, abriendo la puerta para la victoria de Edmond de Rothschild, que cruzaba la meta volando ante la mirada impotente de su rival.