CAMPOS DE BOYAS

Denuncian a un vigilante del fondeadero de Formentor por rayar un barco con un objeto punzante

El capitán del Ocean Phoenix, Juan Luis Serra, asegura que el encargado de las boyas quiso cobrarle por todo un día de estancia tras desembarcar a unos clientes durante diez minutos. "Venimos a por nuestro dinero", asegura que gritó el presunto autor de los daños antes de rayarle el casco.
JOSÉ LUIS MIRÓ

El campo de boyas de Formentor sigue, un verano más, generando conflictos con los navegantes. El último episodio tuvo lugar el pasado 17 de agosto, cuando uno de los encargados de la gestión del fondeadero rayó supuestamente con un objeto punzante el casco de una embarcación que se acababa de amarrar a una de las boyas para proceder al desembarco de unos pasajeros.


Skipper Sailing

Los hechos han sido puestos en conocimiento de la Guardia Civil de Pollença, que ha abierto una investigación. Según la denuncia, interpuesta por el capitán de yate Juan Luis Serra, armador de un velero de 23 metros denominado Ocean Phoenix, sobre las 19.00 horas del 17 de agosto arribó con su embarcación a la playa de Formentor procedente de la isla de Cabrera. “Intenté amarrarme a una de las boyas para que pudieran desembarcar unos pasajeros, residentes en la zona, cuando se nos acercó un vigilante y nos exigió que pagáramos la cuota diaria. Uno de los pasajeros –añade Serra– le dijo que sólo íbamos a estar 10 minutos, el tiempo justo para desembarcar. Una vez que todos habían bajado, arranqué el motor para abandonar el lugar y en ese momento se acercó el vigilante a bordo de una lancha neumática al grito de ‘venimos a por nuestro dinero’. Fue entonces cuando causó los daños en el casco de mi barco con un objeto punzante, creo que con una herramienta. Luego él mismo me señaló donde había hecho la rayada, para que la viera”.



Siempre de acuerdo con la denuncia, el incidente se produjo en presencia de un testigo y el vigilante era un hombre de “barba cerrada, de unos 35 años, nacionalidad y habla española, que navegaba a bordo de una neumática azul”.



Juan Luis Serra, persona muy conocida en el mundo del chárter y las regatas, aseguró que, además de la denuncia ante la Guardia Civil, presentará una queja formal en la Fundación Nous Vents, una entidad ligada a Proyecto Hombre, concesionaria del campo de boyas de Formentor.



Este periódico se ha puesto por dos veces en contacto con Nous Vents para recabar su versión, sin obtener de momento ningún resultado, a la espera de la devolución de una llamada que no se ha producido.



LE COBRARON UN RESCATE A UN CLIENTE



No es la primera vez que Nous Vents tiene problemas en Formentor. En agosto de 2016, según informó en su día Gaceta Náutica, la concesionaria solicitó un rescate por valor de 5.000 euros a un cliente que sufrió una avería y al que remolcó ‘entre 50 y 70 metros’ hasta su boya, reservada durante dos meses y por la que había pagado 1.700 euros.  



Una portavoz de la Fundació Nous Vents reconoció entonces que se había presentado dicha reclamación, pero adujo que no se trataba de una práctica ni mucho menos habitual. «Ayudamos a fondear a muchos barcos y no les pedimos nada, pero en este caso hubo coacción por parte del armador del yate y el patrón de la lancha (el vigilante) decidió acogerse a la normativa marítima».



El patrón de la lancha admitió en su demanda que «regateó» con el armador. Una vez terminado el remolque pidió 5.000 euros, pero el dueño del barco sólo se mostró dispuesto a pagar 3.000, ante lo que decidió presentar el caso en el Juzgado Marítimo para que decidiera si en efecto tenía derecho al rescate. El caso terminó con un acuerdo extrajudicial entre las partes porque el armador del barco remolcado "no quiso complicarse la vida”.



FUNDACIÓN SIN ÁNIMO DE LUCRO



La Fundació Nous Vents es una entidad sin ánimo de lucro. Su objeto es la reinserción laboral de personas en riesgo de exclusión social. Gracias a ello disfruta de la gestión del fondeadero de Formentor en unas condiciones aparentemente muy ventajosas, teniendo que abonar un canón anual de 3.475 euros, según consta en el documento por el que la Demarcación de Costas autoriza a la entidad benéfica a ocupar el espacio público. El motivo de la instalación de este campo de boyas es la protección de la posidonia oceánica.



El campo de fondeo de Nous Vents consta de 94 boyas de esloras de entre 8 y 40 metros. Un total de 15 balizas están reservadas para los residentes de Pollença y su uso es gratuito. Por las restantes hay que pagar cantidades que van de los 14.50 euros diarios, si la eslora del barco no supera los 8 metros, a los 112 euros, si es superior a 30. Tal y como ocurre con las boyas de todas las zonas LIC, de competencia autonómica, las estancias de los barcos son ilimitadas, de modo que el fondeadero desempeña la misma función en cuanto a amarre que un puerto deportivo, aunque sin ofrecer el servicio de recogida de aguas fecales.