CRUCERO

CON VIENTO FRESCO

Cuatro maneras distintas de interpretar la clase AC75

Ya están en el agua las primeras embarcaciones de la categoría en la que se disputará la próxima Copa América y las imágenes permiten apreciar importantes diferencias en el diseño

JULIO GONZÁLEZ

En menos de un mes, cuatro de los cinco equipos participantes en la 36 Copa América han presentado su primer barco de la clase AC75 y lo han puesto en el agua. El primero en hacerlo fue el Emirates Team New Zealand, defensor del título, que el 6 de septiembre mostró la nave que recibe el nombre maorí Te Aihe (delfín).



Tras ellos, el equipo estadounidense American Magic botó el Desafiante, el sindicato italiano presentó el Luna Rossa y la escuadra del Reino Unido hizo lo propio con el Britannia. Estas unidades no serán las que acaben compitiendo en la Copa América de 2021 porque los cuatro equipos tienen previsto construir otro barco con la información del rendimiento de estos prototipos.



Por su parte, el Stars and Stripes Team, quinto desafío de la regata, solo fabricará un barco. Su inteción es que esté en el agua antes de fin de año.



Las primeras imágenes de las embarcaciones han puesto de manifiesto las diferentes interpretaciones a la hora de realizar el diseño del casco y los apéndices de estos nuevos monocascos "voladores" que sustituyen a los catamaranes con foils.



La aerodinámica del casco, además del rendimiento hidrodinámico de los foils, marcará la diferencia de velocidad en cuanto los barcos consigan despegar del agua. El tiempo invertido para ese despegue será también uno de los factores que más influyan en la competición.



El casco del barco británico es el más radical. Mientras los otros tres tienen una forma escarpada que se estrecha hacia la popa, en el caso del Britannia esta plataforma tiene una línea descendente. Eso sí, los cuatro barcos han apostado por partir la bañera en tres partes para que la tripulación trabaje en una especie de "trincheras" situadas a cada lado con el fin de no perjudicar el paso del aire.


Independence Space 20 por ciento menos

Es en la proa donde las diferencias entre el equipo del Reino unido y el resto se hacen más evidentes, pues ésta desciende su altura hasta la mitad con la intención de reducir la resistencia aerodinámica. Por su parte, los neozelandeses han optado por una sección de proa de forma puntiaguda, mientras que estadounidenses e italianos han adoptado formas más clásicas.



Las diferencias entre los cascos no se detienen allí, ya que mientras que el Desafiante y el Britannia parecen haber sido construidos con una sección submarina casi plana, tanto el Emirates Team New Zealand como el Luna Rossa tienen un bulto longitudinal que se extiende de proa a popa y que les otorga un perfil más en forma de V que de U.



Un enfoque clave para los diseñadores será conseguir que los foils resulten más eficientes. Decidir cómo será la forma y el grosor de las alas de la embarcación supone un compromiso  entre velocidad y estabilidad. En este sentido, INEOS Team UK ha optado por un enfoque de diseño similar al Emirates Team New Zealand con sus alas, que son más largas y estrechas que las del desafío italiano o el de Nueva York. Además, el barco británico cuenta con un bulbo en forma de torpedo de tamaño relativamente pequeño.



En todo caso, es muy probable que todos los equipos prueben diferentes formas y tamaños en sus apéndices, así que seguramente no estaríamos ante la configuración con la que van regatear en la fase final de la competición.



Por último, y después de casi una década de velas rígidas en la Copa América, las velas “convencionales” están de vuelta y suponen un campo más donde la evolución tecnológica puede marcar la diferencia. Las primeras conclusiones las podremos ver del 23 al 26 de abril del próximo año en Cerdeña, fecha en la que se disputará el primer evento de la America’s Cup World Series