MEDIO AMBIENTE

SALUD PÚBLICA

Las aguas del Port de Pollença están contaminadas por bacterias y no son aptas para el baño

Un análisis encargado por un vecino de la localidad confirma la presencia de enterococos y e-coli debido a los vertidos incontrolados de aguas fecales
ANA VARA DE REY

Después de un verano de aguas sucias, ante la pasividad del Ajuntament y harto del hedor que se respiraba delante de su casa, un vecino del Puerto de Pollensa mandó analizar el agua de la orilla asumiendo personalmente los costes. Posteriormente acudió a la Guardia Civil para denunciar el resultado de alta toxicidad de las aguas. Pero de nada sirvieron las quejas. El Ajuntament no se pone en el lugar de muchas personas y niños, incluidos mis nietos, que este verano se han visto con infecciones, vómitos, fiebres, problemas en los ojos, impétigos y otitis. La respuesta municipal a las denuncias recibidas fue colocar un cartel de baño no recomendable durante un tiempo en un tramo pequeño de la playa y retirar diez dinghys y colchonetas de algunos navegantes.



Aquella mañana tuve la suerte de estar allí y pude escuchar, en primera persona, muchos comentarios de los operarios que retiraban las barcas mientras hablaban con los vecinos de la situación de los alcantarillados. El problema es muchísimo más importante que la retirada de unos dinghys; es un delito ecológico de gran envergadura porque estamos expuestos a enfermedades graves y la fauna marina está sufriendo similares consecuencias.



Recomendaban expertos «en voz baja» no bañarse hasta una semana después de las lluvias. Las bombas –aseguraban– no tienen fuerza para impulsar tanto caudal, se paran, se desbordan y la mierda, hablando mal y pronto, va a parar al mar por los emisarios situados en la orilla. Pero la alarma también salta en calles, como en la del Pescador, donde algunos establecimientos tiran a diario los cubos de jabón, aceite y comida en las alcantarillas de pluviales.



No cabe duda de que se han concedido licencias sin subsanar las deficiencias de las canalizaciones y atascos de las estaciones impulsoras. Pero seamos prudentes y que se tomen medidas urgentes. Porque si lo que pretenden es que nos acostumbremos a ver alcantarillas de la plaza tapadas para evitar el olor, que encontrar ratas muertas sea habitual y mendigar análisis del agua se convierta en una costumbre de los residentes en uno de los municipios más privilegiados de la isla –el lugar que nuestro Rafa Nadal ha elegido para su boda– me parece que están muy equivocados. Es probable que la revista ¡Hola! no lo publique, pero quizá la prensa extranjera sí lo haga y entonces tal vez sea demasiado tarde.





«VALORACIÓN: AGUA NO APTA PARA EL BAÑO». El resultado de los análisis realizados el pasado 6 de agosto con agua del Puerto de Pollença detecta la presencia de enterococos intestinales y e-coli. La conclusión es que se trata de «agua no apta para el baño». El documento obra en poder de la Guardia Civil.



Ha pasado el verano, estamos en octubre, en época de lluvias. Al llover se desbordan las alcantarillas y veo a menudo durante mis paseos vertidos en el mar... Veo y padezco los olores en diferentes zonas del puerto. Y se me parte el alma sentir que la bahía se muere lentamente y me muero de rabia ante la pasividad de la gente y de muchos hoteleros, a los que solo les afecta la lluvia cuando les moja el bolsillo. Y es que todo no se puede tener. Más turismo y más licencias e ingresos sin arreglar suministros no hay municipio que lo soporte. Y lo curioso es que intentamos educar a nuestros hijos protegiendo el mar y la naturaleza y, al mismo tiempo, permitamos que suceda esto.



Pero no me rindo, porque me enseñaron a no rendirme, y porque conozco palmo a palmo esta bahía y no estoy dispuesta a perderla sin levantar la voz y sin pedir, por activa y por pasiva, al Ajuntament y a los responsables que actúen, que lo arreglen de una vez y que dejen de gastarse el dinero en farolas innecesarias que ya están oxidadas poniendo en peligro con ello las raíces de los pinos centenarios. Que no hacen falta plantas para la rotonda del Hidro, ni tantas y tantas cosas que pueden esperar. Si no se toman unas medidas urgentes perderemos este paraíso en muy poco tiempo, como está sucediendo con gran parte de la isla. Porque la poseidonea, las nacras, las crancas y muchas de las especies que están muriendo tienen prisa en respirar; si continuamos así, no sobrevivirán al ataque medioambiental que están sufriendo. Y sobre todo, porque la integridad comienza por la actitud de los responsables; ellos son los que tienen que subsanar esta situación, de ellos depende que se comiencen las obras, revisar con urgencia las canalizaciones y actuar de una forma coherente e integra con el medio ambiente y con los ciudadanos que civilizadamente pagan sus impuestos.



Yo solo pido a estas personas que tienen un cargo de responsabilidad en el Ajuntament, que se pongan de inmediato en marcha porque la situación es muy peligrosa. Están jugando con la salud de gente y de niños inocentes y ya somos muchos los vecinos que no estamos dispuestos a perder días en hospitales, que evitamos bañar a los bebes por el riesgo… Somos muchos los que no queremos ratas detrás de nuestras casas, que no queremos emisarios con fecales, que no queremos alcantarillas tapadas, ni pasear en dirección al club náutico desde el Hotel Daina sin respirar. Somos muchos los que alzamos la voz. Protejamos el mar, el planeta y sobre todo la salud de los nuestros.



Ana Vara de Rey es periodista y escritora


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