DONES DEL VENT

Ariane Mainemare, "la jefa del mar"

Ariane Mainemare (Prades, Francia, 1969) es oficial de regatas internacional, entrenadora nacional de vela y patrona portuaria
EMPAR BOSCH

Su amplio recorrido profesional en el ámbito náutico se asienta en la multiplicidad de tareas y responsabilidades que ha asumido en el mar. Entre otros, Ari Mainemare ha sido entrenadora de la Federación Catalana de Vela y directora de la Escuela de Vela de la Gomera pero también PRO, RO, balizadora, oficial de llegada y visor en regatas internacionales, nacionales y locales como la Copa del Rey de Vela, The Super Yatch Cup o Les Voiles de Saint Tropez.



Como oficial de regatas y OPR internacional ha intervenido en los campeonatos de España, Europa y del Mundo de J70, ORC, Swan 42 y 50, J80, X-35, Soto-40, Melges-32 y Race-board. Y como oficial de regatas internacional ha sido la jefa de los campos de regata del circuito europeo de las clases Wally, Swan 42-45-50, J-class y Maxi 72.



Junto con su hermana Vivi, también entrevistada en esta sección de «Dones del vent», y junto con su hermano Jerome, empezó a navegar en la clase Optimist a los 4 años en Fuengirola (Málaga), donde se instaló su familia después de que un incendio arrasara el molino restaurado en el que habían construido su casa en Marsella.



Sus padres, que nunca habían navegado, fundaron el club náutico de la localidad en 1978, junto con un grupo de amigos. Mainemare habla español, inglés y francés y tiene buen nivel de portugués e italiano. Ha practicado windsurf y también natación.



Dice de sí misma que es «manitas en general» y, de hecho, es muy apreciada en el entorno náutico por su enorme habilidad en la velería y la costura náutica. Afirma que todas las regatas son diferentes y que, hasta el momento, ha disfrutado de todas en cuantas ha ejercido de oficial. Destaca que, en la actualidad, está muy ilusionada con la Nation Trophy Swan OD Challenge que este mes de octubre se ha disputado en Palma con un total de 42 embarcaciones de 14 nacionalidades distintas y de la que Mainemare ha sido la oficial de regatas desde sus comienzos, hace ya tres años: «He estado en este circuito desde el momento cero»- abrevia.



Esta es una profesión en la que las mujeres han ingresado muy recientemente. Sin ir más lejos, no ha sido hasta este pasado mes de agosto cuando, por primera vez, en sus ciento sesenta y ocho años de historia, el trofeo náutico más prestigioso del mundo, la Copa América, ha contratado a una mujer como primera oficial internacional de regatas y ha sido la española María Torrijo.



El de oficial de regatas es un cometido imprescindible, aunque silencioso. Cabe en su responsabilidad todo cuanto acontece en el campo de regatas: controla el desarrollo de la prueba, vela por el correcto posicionamiento de las balizas, marca los rumbos nuevos si el viento rola y, si es preciso, cambia la tipología del campo de regatas.



Es una tarea muy vocacional que requiere mucha implicación, esfuerzo, experiencia y disciplina. Maninemare optó por profesionalizar su vocación náutica como oficial de regatas cuando una dolencia de tipo genético aceleró su desgaste físico. Explica que, a causa de ese deterioro, «no podía seguir navegando con la misma intensidad».



Cuenta que la Bahía de Palma es su casa pero que, este verano, en el ejercicio de su profesión, ha descubierto Scarlino, una localidad italiana en la provincia de Grosseto, en la Toscana y, en conjunto, se le ha antojado muy completo por comodidad e instalaciones: «es un buen campo de regatas» – apunta.



Emprendedora y creativa, es también risueña y optimista, ha navegado en la clase Europa, Snipe, Hobbie cat y también en cruceros en regatas y en transportes de corta y larga distancia. Explica, entre risas, que sus colegas de equipo, la llaman «la jefa del mar». Dice que esta profesión le gusta tanto que sueña con ejercerla tanto tiempo como su físico y su mente se lo permitan porque, resume, «para mí el mar lo es todo».


CN Estanyol