SECTOR NÁUTICO

TRIBUNALES

La Fiscalía pide centralizar la investigación del incendio del Grande Europa

Ha reclamado que la Audiencia Nacional asuma las competencias del incendio del buque de la naviera Grimaldi por el que están imputados el capitán y tres oficiales
JOSÉ LUIS MIRÓ

La Fiscalía de Valencia ha solicitado que la Audiencia Nacional asuma la investigación del incendio del buque Grande Europa (propiedad de la naviera Grimaldi) ocurrido la noche del 14 al 15 de mayo a pocas millas de Cabrera y que a punto estuvo de provocar una importante catástrofe ambiental en aguas de Baleares.



La finalidad de esta petición es facilitar la cooperación judicial de terceros países (principalmente Italia y Francia) y obedece, además de a cuestiones de índole técnico, a la sospecha de que el siniestro pueda estar conectado con el hundimiento dos meses antes del buque Grande América frente a la costa de La Rochelle (Francia).



La Policía Judicial de la Guardia Civil, que se hizo cargo de las pesquisas tras la recalada del Grande Europa en el puerto de Palma —antes de su remolque a Valencia—, cree que el siniestro de Cabrera fue «claramente intencionado». Las pruebas recabadas por los investigadores son «abrumadoras»: el fuego tenía dos focos que se iniciaron en cubiertas distintas y a horas diferentes, se hallaron restos de sustancias acelerantes que provocaron la rápida propagación de las llamas y el análisis de los móviles de los sospechosos —el capitán, dos terceros oficiales y un oficial de máquinas— reveló que se habían cruzado mensajes con instrucciones sobre cómo actuar en caso de ser interrogados por las autoridades. 


«Los oficiales quisieron dar la culpa en un principio a la tripulación, formada mayoritariamente por ciudadanos filipinos, pero las pruebas indican que fueron ellos los que provocaron presuntamente el incendio», señala a Gaceta Náutica una fuente próxima a la investigación, que, no obstante, señala que la policía española sólo ha trabajado en el caso del Grande Europa, ya que el incendio y posterior hundimiento del Grande América se produjo en aguas internacionales frente al litoral francés. Esa investigación correspondería a las autoridades de Francia (por la cercanía y la intervención de sus servicios de salvamento) e Italia, al ser el país de abanderamiento del buque.



Las investigadores, con todo, no pasan por alto el hecho de que el Grande Europa fuera el segundo mercante de esta naviera en prenderse fuego en apenas dos meses (Grande América), el tercero desde octubre de 2018 (Ausonia, en la ruta Palermo-Livorno) y el cuarto si nos remontamos al año 2015, cuando el Sorrento, operado por Trasmediterránea pero propiedad de Grimaldi, se quemó cerca de Mallorca. 



El caso del Grande América guarda numerosas similitudes con el del Grande Europa salvo por el final: trágico en un caso y relativamente feliz en el otro. Ambos buques pertenecían a la compañía napolitana y ambos se dedicaban al transporte de vehículos.



El incendio del Grande América se descontroló en poco tiempo debido a las fuertes rachas de viento que soplaban en el Golfo de Vizcaya el 12 de marzo. 

Los servicios de salvamento, una vez consiguieron evacuar a la tripulación, apenas pudieron hacer otra cosa que contemplar con impotencia cómo el fuego consumía el interior del buque y éste se iba escorando por el costado de babor hasta hundirse con toda su carga: 1.800 coches (entre ellos varios de las marcas de lujo Porsche y Bentley recién salidos de la fábrica), 2.000  toneladas de combustible y 45 contenedores de materiales peligrosos. 



Los restos del Grande América reposan a 4.300 metros de profundidad. La marea negra provocada por el siniestro llegó tener una superficie de 150 kilómetros cuadrados y fue visible desde el satélite Copernicus.



Un riesgo latente en aguas de Baleares



Las imágenes del hundimiento del Grande América frente a la costa de La Rochelle (Francia) y el posterior vertido de hidrocarburos están disponibles en varios vídeos de Youtube y muestran lo que pudo haber ocurrido con el Grande Europa en condiciones meteorológicas menos propicias.



 Las Islas Baleares están situadas en medio de uno de los mayores corredores de mercancías marítimas del mundo y el riesgo de sufrir una marea negra es real.  

«Da igual —señala una fuente de Salvamento Marítimo— si un derrame masivo accidental se produce en aguas internacionales o en la costa de Argelia; en pocas horas podría llegar al litoral de las islas. No se le pueden poner puertas al mar y estamos rodeados por millones de toneladas de petróleo y otros productos que van de este a oeste y viceversa a cualquier hora del día».