SECTOR NÁUTICO

OPINIÓN

Menos salvadores y más sentido común

Hace unos días se publicó una noticia relativa a que la Conselleria de Medi Ambient i Territori estaba satisfecha por la concienciación que había logrado respecto al fondeo y la posidonia.
Gabriel Dols

Es inútil repetir una vez más que hay otros caminos y formas de hacer las cosas. Todos los que amamos el mar podríamos tal vez reflexionar sobre si debemos estar satisfechos con la actuación de la Conselleria, que, por mucho que se empeñe en negarlo, tienen la obligación de velar por la salud de nuestras costas y nuestro fondo marino.


RCN Port de Pollença

La excusa de que «los emisarios no se pueden cerrar» suena a justificación muy pobre y muy poco comprometida con el medio ambiente. Afortunadamente, lenta pero imparable, la verdad sobre la situación de nuestras costas va emergiendo.



En la presentación del documental de National Geographic Salvemos nuestro Mediterráneo, técnicos y biólogos valientes hablan claramente de todas las amenazas. El biólogo Manu San Félix expuso la fotografía  –leiv motiv para muchos de estos salvadores– de un ancla en posidonia (un ancla que puesta en la proa del 90% de nuestras embarcaciones las haría zozobrar), pero al mismo tiempo habló de lo que sucede en la idílica Formentera, donde, como en tantos lugares de nuestras costas, emisarios no autorizados están contaminando la mar de una forma muy preocupante. Ya hace tiempo que en ADN ponemos de relieve el flaco favor que algunos organismos científicos y otras entidades hacen al medioambiente al silenciar algunas de las amenazas que se ciernen sobre el mar, pero por desgracia es lo que hay.



¿Quién controla lo que se vierte al mar? Parece ser que ahora, cinco años después, este Govern va a controlar los emisarios. ¿Qué competencias nuevas hay? ¿Acaso se han producido nuevas transferencias? ADN ha solicitado por escrito que se aclare esta actuación. Después de todos estos años, ¿ahora se va a controlar lo que se tira al mar?



Alguien que debe cuidar de nuestro querido mar hace una ley cobarde (eliminando lo de los cinco años para acabar con la lacra de tener emisarios no autorizados  y la prohibición de verter sobre posidonia) y se opone a que una parte importante de la ecotasa se dedique a paliar la amenaza medioambiental más grave está en realidad  intentando disimular su parte de culpa cebándose en el eslabón más débil.



Creo que «los de la mar» no podemos estar satisfechos de la pantomima política medioambiental  que llevamos sufriendo estos últimos años. Estimados ciudadanos, ¿saben quién es uno de los mayores responsables de la contaminación de plásticos en nuestras costas? Miren el vídeo de GN Inmersión en el emisario de Ciudad Jardín y lo descubrirán. Es triste que ellos  no lo reconozcan, pero más triste es que pretendan apuntarle a usted como el origen del problema.



Debo decir, no como consuelo pero si como realidad, que este tipo de política de «minorías salvadoras» acaba con todo lo que toca, y si no contemplen lo que sucede por ejemplo a nivel de todo el país con la vivienda, en la  que aplicando políticas de minorías resentidas, en las que tienen más derechos los que ocupan violentamente una vivienda que sus legítimo  propietario. Por esta falta de sentido común tenemos a media población y a nuestros jóvenes sin poder acceder a una vivienda.



Por el bien de todos los ciudadanos, esperemos que algún día entre nuestros dirigentes y en nuestra sociedad tengamos «menos salvadores y más sentido común».



Gabriel Dols es presidente de la Asociación de Navegantes Mediterráneo.