MEDIO AMBIENTE

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Oceana considera que la nueva regulación de la pesca de arrastre consagra la sobreexplotación

La única especie para la que se establecen vedas es la merluza, pero la asociación conservacionista remarca que los cierres temporales no son suficientes ni se aplican en Andalucía

Oceana considera que la crisis de sobrepesca del Mediterráneo se agravará aún más si sale adelante el borrador de la orden ministerial sobre la pesca de especies que viven en el fondo marino (demersales).


Club de Mar

En un comunicado, la entidad conservacionista señala que ha presentado alegaciones al texto de la orden ministerial porque pasa por alto el fraude generalizado en la potencia de los motores de los barcos de arrastre, e incluso autoriza aumentar las horas de actividad de esta flota. Pese a la situación desesperada de las principales especies comerciales, establece tímidas vedas para una sola especie -la merluza- y desoye los datos científicos para proteger zonas de cría y/o desove.



“El Mediterráneo se encuentra en una situación crítica por una presión pesquera insostenible que ni siquiera respeta las zonas de cría. Especies tan consumidas como la merluza están llegando al límite. El fraude en la potencia de los motores es una práctica estándar, un escándalo permitido que agrava la crisis de sobrepesca de nuestras aguas. Pero en lugar de tomar medidas, el Ministerio se lava las manos y redacta una orden que está destinada al fracaso. Este borrador suena a un lavado de cara ante la UE y está lejos de ser un acto de valentía para afrontar una situación extrema”, afirma Pilar Marín, científica marina de Oceana.



Las alegaciones de Oceana analizan la situación y señalan tres problemas generalizados: El borrador establece los días de pesca sobre los que aplicar una reducción del 10% del esfuerzo pesquero en 2020. Sin embargo, a pesar de la reducción prevista por el Reglamento europeo, al mismo tiempo permite incrementar las horas de actividad de las 12 horas diarias actuales a 15 o 18 al día, durante 5 días a la semana. Esto supondría en realidad aumentar el esfuerzo pesquero entre el 12,5% y el 35%.



En este sentido, los informes científicos oficiales proponen reducir las capturas mucho más, incluso cerca de un 90% en casos como la cigala en Baleares y el salmonete en Andalucía. Por ello, la reducción de esfuerzo que se propone es completamente insuficiente.



El esfuerzo pesquero no refleja la realidad, ya que diferentes publicaciones en determinados puntos del litoral español arrojan un fraude en la potencia de los motores en la práctica totalidad de su flota de arrastre. Estas embarcaciones ejercen una presión aún mayor sobre recursos fuertemente sobreexplotados.



El fraude se reafirma en un estudio de la Comisión Europea lanzado el pasado mes de junio. Oceana considera que este porcentaje no se ha tenido en cuenta ni cuando la UE aprobó el plan plurianual, ni durante la redacción de la orden ministerial. Según fuentes consultadas por Oceana, el fraude se comete en la práctica totalidad de las embarcaciones de arrastre que faenan tanto en la isla de Mallorca como en el puerto de Palamós.



La orden se queda muy corta al establecer zonas de protección para juveniles y para ecosistemas vulnerables. Oceana propone ampliar los periodos de veda de la merluza de 3 o 5 meses a un mínimo de 6 para adaptarlos a su ciclo de vida, y establecer vedas para otras especies que también están sobreexplotadas, como salmonetes y gamba blanca. En algunos casos, estos cierres deberían ser permanentes, medida que los científicos consideran la más efectiva para recuperar la biomasa.