BOTÓN DE ANCLA

La biblioteca de a bordo

A los que nos apasiona la mar estar embarcado es una de las mejores cosas que nos puede pasar. Este noviembre lo he hecho como oficial reservista junto a tres compañeros, reservistas voluntarios también, en el buque de asalto Castilla, con puerto base en Rota.
Antonio Deudero

Imagine el lector lo que supone participar durante dos semanas embarcado en un buque de la Armada, en un ejercicio militar internacional OTAN. Ha sido increíble.



Menciono esto porque durante esas dos semanas cayó en mis manos un ejemplar del libro "Crónica de la Aeronáutica Naval" de don Rafael de la Guardia, Capitán de Navío piloto y observador naval, cuyos dos tomos estaban para su consulta en la pequeña biblioteca de a bordo. Se trataba de una reedición de 2002, publicada bajo el patrocinio de Construcciones Aeronáuticas CASA/EADS/AISA, pues la original se publicó en 1977 por la Editorial Nacional y se agotó de forma rápida en su día. Con su consulta pude ver cómo las referencias a Baleares eran permanentes. Ejemplos de ello son la fotografía y la descripción de la salida del piloto Heredia para realizar la travesía, en 1916, de Barcelona a Palma en avión, desde la escuela de aviación Pujol Comabella y Cía., primera instalación aeronáutica del Prat donde acabaría ubicándose la escuela del arma aeronaval de la Armada española, que lideró el Capitán de Navío menorquín Pedro Cardona Prieto, a quien dediqué un Botón de Ancla anterior.



Sorprenden las fotografías y reseñas de la visita a Mahón del primer portaaeronaves de la Armada, el antiguo Dédalo, en 1923, visita destacada a la isla de Menorca que se recuerda también por el triste accidente que le costó la vida al teniente de navío Vicente Cervera y al oficial contador del buque Juan R. Suárez, al estrellarse el hidroavión Machi M 18 que pilotaban. Las pompas fúnebres en la ciudad de Mahón fueron seguidas de forma multitudinaria por la población, que se sumó al duelo.



Fue precisamente en el portaaeronaves Dédalo donde se realizaron unos años más tarde las pruebas del primer aterrizaje de la historia de una aeronave de ala rotatoria en un buque, concretamente el autogiro «La Cierva C-30», con gran éxito.



Encontré también fotografías y texto explicativo de la visita de los buques e hidroaviones del arma aeronaval a las bahías de Alcudia y Pollensa, con la destacada presencia de SM el Rey Alfonso XIII, en 1928, así como de la División de cruceros fondeada en la bahía de Palma ese mismo año. Todo un descubrimiento en los ratos salientes de servicio que quería compartir con estas líneas.



Mientras tanto, y debido a mi anterior artículo donde denunciaba la pancatalanización del Museu Marítim de Mallorca, fui objeto de ciertas críticas en redes sociales. Parece ser que su director no estuvo en la manifestación de Palma en apoyo a los secesionistas de Cataluña. Vayan por tanto desde aquí mis disculpas si así es, pues si equivocado estaba bien está el reconocerlo, así ha de ser entre gente cortés y educada.



Porque el fin de preservar el patrimonio marítimo -que todos concordamos- no puede ser justificación o excusa para incorporar gestos de un pancatalanismo que pretenda eliminar nuestra cultura mallorquina propia. Es eso y no otra cosa es lo que venía en denunciar. Y al CNCG todo mi afecto, cariño y profundo reconocimiento por su tarea de difusión de la Vela Latina y su mallorquinidad en la españolidad, que siempre ha caracterizado las actividades del club desde su fundación. La estelada separatista dque un socio estuvo un tiempo exhibiendo a tope de palo en su barca no empaña cuanto comento.



Pues eso. Que quede constancia. Feliz Navidad a todos.