HISTORIA, PATRIMONIO, LITERATURA

BOTÓN DE ANCLA

La valentía del gran marino del Puig de Sant Pere

Al capità Toni, inventor de las cañoneras de pequeña eslora y portadoras de un solo cañón, le gustaba llevar a bordo pólvora fabricada con serrín de la planta autóctona denominada “aubons” o “caramuixes”.
Antonio Deudero

Quiero empezar el año con un botón de ancla dedicado a una figura de un marino, que considero el más relevante de Baleares sin duda, que destacó por su por su servicio a SM el Rey de España, desde su mallorquinidad, su forma de ser español.


CN Estanyol

Hijo de Onofre Barceló, a la sazón patrón de un jabeque dedicado al transporte de mercancías entre las Islas Baleares y la Península como Correo Real, empezó en la mar como simple grumete, pasando después a ser marinero a bordo y, finalmente, piloto de la embarcación. Con 18 años murió su padre, por lo que asumió el mando del jabeque familiar.



Sin entrar en la prolija y conocida historia militar de nuestro marino cabe destacar que ya a los 19 años, haciendo la ruta de cabotaje entre Palma de Mallorca y Barcelona, comandó su primer y exitoso combate contra piratas berberiscos. Su arrojo, su buen hacer marinero y su valentía hizo acrecentar su fama entre las gentes de la mar, siendo que sus heroicas actuaciones llegaron a oídos del mismo Rey, lo que provocó que con 21 años fuera nombrado alférez de fragata, con carácter de graduado (cargo de tipo honorífico, sin derecho a sueldo).



Navegó mucho y luchó más, ingresando luego en la Real Armada por méritos propios, siendo pieza clave en la lucha contra los piratas berberiscos del mediterráneo y también en los intentos por recuperar Gibraltar del inglés, que nos lo usurpó con treta y engaño. Tan fue ello así que la propia Enciclopedia Británica (edición de Edimburgo de 1879) incluía un extenso artículo que, tras la explicación del tema, enjuiciaba con severidad el comportamiento británico afirmando que “la ocupación de Gibraltar fue un acto de piratería contrario al honor de Inglaterra”. La invención de las cañoneras a remo y vela, de pequeña eslora y portadoras de un solo cañón, son fruto de su conocimiento e inquietudes navales. Se hizo famosa la copla: “Si el rey de España tuviera cuatro como Barceló, Gibraltar fuera de España, que de los ingleses no.”



Tal vez no sepa el lector que es Capità Toni compró tierras en lo que hoy es la zona de la Sierra de Tramuntana, entre Puigpunyent y Galilea, siendo que además ayudó económicamente a la construcción de la iglesia de esa pedanía de la montaña mallorquina de la ladera del Galatzó. Cuentan las crónicas que la pólvora que gustaba llevar a bordo era la fabricada con serrín de la planta autóctona denominada “aubons” o “caramuixes”, en castellano gamón, de gran propiedad por su mayor aptitud a encenderse, pues basta que caiga un chispazo para prender fuego. En Navidad el canto de la sibil.la en la iglesia de Galilea se lleva a cabo con el espadín del uniforme de gala de nuestro insigne marino.



El  busto de Antonio Barceló, el 'capità Toni', promovido en 1971 por la Cámara de Comercio de Mallorca, estuvo expuesto en zona portuaria, entre la entrada del Club de Mar de Palma y el edificio de la AEMET. Este 2017, en su 300 aniversario, fue trasladada al barrio del Puig de Sant Pere, junto a la parroquia de Santa Creu, barrio donde nació en una casa de la calle del Vi, donde hay una placa conmemorativa que nos recuerda que Barceló fue nombrado Hijo Ilustre de Palma.



Hoy está expuesta en un lugar preeminente de Ciutat, en el Paseo Marítimo y frente a la estatua de otro mallorquín ilustre: Ramón Llull. Si pasea por la zona no dude en acercarse a rendirle tributo. 



Honor y gloria a nuestros marinos españoles.