ECONOMÍA

Un polígono náutico que atrae a los mejores barcos privados del mundo

El modelo de varadero abierto como es STP ha multiplicado la presencia de empresas y trabajadores especializados en reparación de embarcaciones
Julio González

Cada día, miles de turistas se sitúan junto al mar para ver la Catedral de Mallorca. Otros miles de personas, residentes de la ciudad de Palma, caminan por el Paseo Marítimo o practican deporte. La mayoría de ellos desconocen que al alcance de su vista está ubicado un auténtico polígono industrial náutico que es uno de los motores de una industria que está considerada como estratégica por el Govern Balear.


Fan not

Las instalaciones de Servicios Técnicos Portuarios (STP) no son de libre acceso al público por motivos de seguridad, pues en ellas se maneja maquinaria pesada, pero registran diariamente un continuo ir y venir de trabajadores y materiales altamente especializados. En la última década, consecuencia de la implantación de un modelo de varadero abierto como es STP, la actividad se ha multiplicado de forma exponencial y el incremento de empresas que trabajan allí en el mantenimiento y reparación de embarcaciones se ha disparado en un 300%. Actualmente hay más de 500 empresas industriales censadas para trabajar en sus instalaciones.  



Por lo que respecta a los trabajadores, STP estima que este polo náutico genera unos 800 empleos directos, 1.500 indirectos y 600 inducidos. En estas cifras no se tienen en cuenta a los tripulantes de las embarcaciones, sobre todo superyates.



Un total de 802 embarcaciones fueron reparadas en 2019 en estas instalaciones situadas en los Muelles Comerciales de Palma. La menor de ellas apenas tenía 4,2 metros pero la mayoría de los trabajos se desarrollan en el segmento de las grandes esloras pues los superyates (mayores de 24 metros) son cerca del 45 por ciento del total y los megayates (a partir de 55 metros) suponen más de la mitad de las intervenciones. 



NUEVO TRAVELIFT



Para impulsar este sector, STP decidió apostar por un nuevo travelift capaz de levantar embarcaciones de hasta 1.000 toneladas. Se trata de la grúa de estas características más grande de Europa. La máquina cuenta con 32 ruedas de dirección electrónica y dos motores Volvo de 286 caballos. Además, sus 32 eslingas y cuatro pastecas de izada por lado, una fija y tres móviles, le proporcionan más versatilidad a la hora de izar el barco del agua, ofreciendo una mayor movilidad para adecuarlas a las dimensiones de cada embarcación.



Con este travelift se realizaron en 2019 un total de 142 movimientos de embarcaciones, lo que supone menos del 10 por ciento del total (la cifra total en STP el pasado año fue de 1906) pero ha abierto la posibilidad de atender a un tipo de embarcación que vive un auge en el mercado. Hasta la fecha, el megayate de mayor envergadura izado por la nueva grúa ha sido el Shemara, una impresionante embarcación clásica botada en 1934 de 65 metros de eslora y 935 toneladas de peso. En cuanto al mástil más largo desarbolado en las instalaciones de los Muelles Comerciales, fue el del velero Kokomo, que tiene 82 metros de alto y un peso de 26 toneladas. La maniobra, en la que trabajaron 15 personas, destacó por la perfecta sincronización entre tripulación, encargados de los cabos y jarcias y los operarios de las grúas.