MEDIO AMBIENTE

Neus Truyol declarará mañana por los vertidos en la Bahía de Palma

La expresidenta de EMAYA acudirá al juzgado de Instrucción 12 de Palma junto a la exgerente, Inma Mayol, para responder de un posible delito contra el medio ambiente
Julio González

La concejal de Modelo de Ciudad, Neus Truyol, declarará mañana como investigada ante el juzgado de Instrucción 12 de Palma por la causa abierta sobre los vertidos de aguas fecales a la Bahía de Palma. Truyol, implicada en el caso como antigua presidenta de Emaya, acudirá junto a la exgerente de la empresa municipal de aguas y alcantarillado, Inma Mayol.


Sa Ràpita

La Fiscalía considera que los vertidos de aguas fecales mezclados con los pluviales por parte de EMAYA podrían constituir un delito contra el medio ambiente. Neus Truyol, Inma Mayol y cuatro técnicos de la empresa municipal, tres de ellos declaran hoy en el juzgado, está siendo investigados tras una denuncia a título particular del abogado Yago Fiol que fueron asumidas por el Juzgado de Instrucción número 12



La investigación de la fiscalía de Medio Ambiente y el Seprona incluyó registros en Emaya, en el domicilio de Barcelona de Imma Mayol y la incautación de teléfonos móviles y ordenadores. Además, el juez autorizó a que los agentes de la Guardia Civil realizaran escuchas telefónicas. En ellas, según fuentes de la investigación, se pone de manifiesto el nerviosismo de los responsables de EMAYA y se constata que la cúpula de la empresa municipal conocía las irregularidades.





La Guardia Civil ya intentó tomar declaración en agosto del año pasado a Truyol, Mayol y los cuatro técnicos de EMAYA en calidad de investigados, pero dos de los cuatro técnicos y las dos políticas se negaron a responder a las preguntas a la espera de que fueran citados por el juez y conocer los cargos de los que se les acusa.



Los vertidos de aguas grises o mal depuradas se vienen produciendo de forma masiva desde hace al menos 16 años. En realidad son muchos más, pero no hay registros históricos anteriores a 2003 y los existentes entre ese año y 2011 son oficiosos. Hasta hace un año, de acuerdo con datos facilitados por Emaya, se produjeron 1.544 vertidos, con un caudal de más 9 millones de metros cúbicos. Los años más «negros» fueron 2011 y 2016, en que se superaron los 1.500 millones de litros de vertidos potencialmente contaminantes.



Desde Emaya se justifican los vertidos, permitidos en la actual normativa, por la obsolescencia de las depuradoras y se niega que se hayan desviado fondos del canon a otros cometidos.