SECTOR NÁUTICO

CONCESIONES

Empresas «outsiders» de la náutica se unen para competir por el nuevo varadero del Moll Vell

20 firmas del sector de la reparación de yates presentarán un proyecto alternativo al de Astilleros de Mallorca. Piden un modelo de varadero abierto como el de STP. Estudian crear su propia asociación.
JULIO GONZÁLEZ

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha previsto ampliar el espacio para mantenimiento y reparación de embarcaciones en el Moll Vell del puerto de Palma. La nueva concesión se ubicaría junto a la que ocupa ahora STP y se extendería a unos 120.000 metros cuadrados entre espejo de agua y espacio en tierra.



Para llevarlo a cabo, el ente portuario ha convocado una competencia de proyectos. La empresa Astilleros de Mallorca ha presentado una propuesta que consiste en un varadero que estaría destinado a megayates de entre 60 y 110 metros de eslora e incorporaría un sincrolift capaz de levantar hasta 5.000 toneladas.


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Astilleros de Mallorca tiene actualmente una concesión de unos 25.000 metros cuadrados en el Muelle Pesquero que finaliza en 2027. La firma no podrá optar a una renovación porque la Autoridad Portuaria de Baleares tiene previsto remodelar toda esa zona y ubicar allí el futuro Museo Marítimo, así que su intención es poder trasladar su modelo de negocio al Moll Vell.



Sin embargo, según ha trascendido hoy, Astilleros de Mallorca no es el único pretendiente para esta zona nueva de varada que estaría situada frente a la Catedral, un espacio emblemático justo en la entrada marítima de la ciudad. Una veintena de pequeños y medianos empresarios del sector náutico se ha unido para presentar un proyecto alternativo antes del 8 marzo, fecha límite fijada por la APB para la recepción de propuestas.





La asistencia a la reunión de empresarios ha sido masiva. 



El proyecto de estos empresarios, liderados por Alex Casares, de la firma Barco Proyectos Náuticos SL, consiste en un varadero abierto a cualquier empresa de reparación, similar al de STP. También difiere en el tamaño de las embarcaciones al que iría dirigida la oferta, pues serían de menor tamaño, porque se incorporaría un travelift de sólo 1.500 toneladas.



Casares defiende el modelo de “varadero abierto”, frente al presentado por Astilleros de Mallorca, que sería de uso exclusivo de una empresa, porque “es el que ha permitido el crecimiento exponencial del negocio de reparación y mantenimiento en los últimos años”, señala.



El empresario explica que STP tiene en su varadero una lista de espera de cinco meses y señala que “las empresas estamos perdiendo clientes que no quieren esperar o nos tenemos que ir a trabajar a varaderos de la península”. Además, considera que no sería competencia para STP porque “podríamos trabajar de forma conjunta”.



Este proyecto, que incluiría una zona de talleres, un aula de formación y un espacio de Investigación y Desarrollo, supondría una inversión de entre 10 y 12 millones de euros para un plazo concesional de 15 años. En este aspecto también diverge de la propuesta de Astilleros de Mallorca, que solicita un plazo de 40 años para poder amortizar la gran inversión que supondría el sincrolift de 5.000 toneladas.



El proyecto de esta veintena de firmas se ha dado a conocer esta mañana en una reunión en el Moll Vell ante más de un centenar de pequeños empresarios del sector de la reparación y mantenimiento de embarcaciones.



En el encuentro, al que ha asistido Gaceta Náutica, se ha informado también de la situación del pliego de condiciones particulares del servicio comercial de reparación y mantenimiento de embarcaciones aprobado por la APB y cuya entrada en vigor fue aplazada por el ente portuario hasta el próximo 1 de julio de 2020 por las airadas críticas del sector.



El pliego, que incluye una nueva tasa de actividad, fue recurrido por Monlex Abogados con el respaldo de más de 70 empresas del sector náutico. Entre otras cuestiones, solicitan a la APB que se aplique el tipo mínimo del 1% en la tasa de actividad y que ésta no afecte a los trabajos que se realizan fuera del varadero ni a los materiales suministrados.   



Los pequeños empresarios de la reparación de barcos tienen la intención de reunirse con la APB para mejorar las condiciones del citado pliego, pero el problema es que el ente público no les acepta como interlocutores al no formar parte de ninguna asociación del sector.



Ante esta situación, estos empresarios han planteado crear una nueva asociación de empresas de reparación y mantenimiento de barcos. Alex Casares ha afirmado que respeta el trabajo de las entidades ya existentes como AENIB, Cámara de Comercio, APEAM o Balearic Marine Cluster, pero ha remarcado que “muchos no nos hemos sentido representados en estos asuntos”.



Casares ha asegurado que esta nueva asociación no pretende general división en el sector y por ese motivo estará abierta a todo tipo de empresas con intereses en Baleares y apostará por trabajar de forma conjunta con el resto de asociaciones.