MEDIO AMBIENTE

El Comité Posidonia destinará 200.000 euros a proteger esta planta marina

Los fondos, aportados por Ports IB, se destinarán a instalar boyas ecológicas de fondeo y a editar material informativo de buenas prácticas de navegación
M.P.

Ayer se celebró el primer Comité Posidonia, un órgano para la conservación de la posidonia oceánica en las Islas Baleares que está formado por treinta miembros de entidades públicas y privadas, entre los cuales se encuentra el Estado, varias consellerías, Ports IB, los consells insulares, la Universitat de les Illes Balears, instituciones científicas, entidades ecologistas, cofradías de pescadores y el sector de la navegación de ocio.


En la reunión se aprobó los primeros diez proyectos que serán financiados por el fondo posidonia, que actualmente dispone de 200.000 euros aportados por Ports IB como medida compensatoria.



Los proyectos aprobados se encuentra un estudio del impacto producido por los emisarios públicos en las praderas de posidonia, que será cofinanciado por la Agencia Balear del agua y la Calidad Ambiental (ABAQUA) y otro sobre la dilución del vertido en el mar de la salmuera procedente de la desalinizadora de Ibiza y la afección a la pradera de posidonia.



También se instalará un campo de boyas ecológicas, unas veinte, en el área marina de Punta Prima-Isla del Aire y la sustitución de las diferentes boyas de fondeo por boyas ecológicas en las praderas de posidonia de Menorca.



Se colocará una decena de boyas de advertencia a un área de poca profundidad al final de la bahía de Fornells y se reetiquetarán las boyas de advertencia entre Punta Roja, Na Carboner y Punta de Mongofra, donde las boyas existentes ya prohíben el fondeo, pero se añadirá una advertencia para que los usuarios sean conscientes del riesgo que comporta entrar con una embarcación es esta zona.



En la entrada de s’Estany de Mongofra se instalarán unas boyas de prohibición. Esta zona es única al ser uno de los pocos escollos de posidonia que llega hasta la superficie. Por este motivo está declarada como área de alto interés ecológico y está prohibida la entrada, incluso nadando, excepto por motivos científicos. Actualmente, no hay ninguna señal que informe el usuario de la prohibición de entrada a la zona.



Otro de los proyectos será la colocación de carteles informativos de buenas prácticas de navegación junto a las rampas de botadura y gasolineras náuticas, así como la edición de trípticos informativos sobre la posidonia que se repartirán en lugares estratégicos como comercios de alquiler de embarcaciones y puntos de información turística.



Por último, se publicará el libro educativo La playa es viva en cuatro lenguas: catalán, castellano, alemán e inglés.