DONES DEL VENT

Isabel Teruel: ‘Es necesaria la preservación del entorno marino’

La directora de Explotación del Grupo Ocibar y vicepresidenta de ANADE señala la necesidad de homogeneizar la legislación en vigor en materia náutica porque, con frecuencia, resulta confusa a tripulantes y navegantes
EMPAR BOSCH

Isabel Teruel Preston (Palma, 1972), diplomada técnica en Empresas y Actividades Turísticas por la Universitat de les Illes Balears, es la directora de Explotación del Grupo Ocibar, una empresa especializada en la construcción y gestión de instalaciones náutico-deportivas que, en Baleares,  administra  Port Adriano en Mallorca y  las marinas Botafoc Ibiza e Ibiza Magna en la mayor de las Pitiusas.

Teruel Preston es, además, vicepresidenta de ANADE (Asociación de Instalaciones Náuticas de Baleares) desde hace más de diez años y, también, desde su creación en el pasado ejercicio, lo es del Balearic Marine Clúster, una iniciativa empresarial creada para reforzar la posición competitiva de las Islas Baleares en el mercado náutico internacional.

Empezó a trabajar como jefa de Administración de Port Adriano e Ibiza Magna, dice,  «porque hablaba alemán» y después de 12 años  en esa responsabilidad, fue nombrada directora de Explotación, cargo que ocupa desde hace 11 años. De madre británica y padre español, su primera infancia transcurrió en Inglaterra, donde su familia estaba radicada por motivos laborales. Recuerda Teruel que llegó a España a los siete años hablando únicamente inglés y que en el colegio no comprendía nada: «Imagínate, sentada en clase sin entender ni una palabra hasta que, apenas dos meses después, mi hermana y yo espabilamos y ya hablábamos castellano».

Teruel ha cultivado desde entonces su facilidad para los idiomas y habla cinco, además de inglés, castellano y alemán, también catalán y francés.

Al concluir sus estudios en la universidad, ejerció como agente de viajes en, por aquel entonces, sendos gigantes turísticos: la extinta Mundicolor, que fue adquirida por el grupo Gowaii,  y Happy Holidays. 

Explica que nunca había pensado en integrarse en una empresa como Ocibar  que, además de los servicios habituales de las marinas (venta, mantenimiento y almacenamiento de embarcaciones, marinería y amarre) oferta escuela de buceo y deportes náuticos. «Nunca tuvimos barco en casa», dice, «pero ahora sí». Cuando puede navega en una lancha a motor que adquirió para disfrutar del mar cuando sus compromisos profesionales se lo permiten,  que suele ser raras veces, y además practica natación y paddle surf.

Detalla cuánto disfruta de sus responsabilidades laborales y concede que clientes y usuarios de los servicios de la empresa de la que es directora de Explotación, son muy exigentes: «Las personas que están de vacaciones o de fin de semana, lo que quieren es disfrutar, así que en caso de que surja algún problema, se enfadan mucho más que en condiciones ordinarias». 

Agradece la ubicación y las vistas panorámicas de las oficinas en las que transcurre su día a día y cuenta que,  la mayor dificultad en el ejercicio de sus responsabilidades, es lidiar con la normativa de las diferentes Administraciones públicas. Apunta la necesidad de homogeneizar  la legislación actualmente en vigor en materia náutica porque, con frecuencia, resulta confusa  a tripulantes y navegantes entender la contraposición de intereses estatales y locales en la ordenación del medio marino. Cree necesaria la articulación de un mecanismo de solución de controversia en el derecho del mar porque «quienes requieren nuestros servicios, a veces creen que les tomamos el pelo, cuando tratamos de explicárselo».

Impulsora en 2016 del convenio entre Port Adriano y la Fundación Palma Aquarium para la protección del medio ambiente, por el que Port Adriano instaló un depósito de acogida provisional de especies marinas, Teruel afirma que «este tipo de iniciativas son muy importantes para ayudar a preservar las especies de nuestro entorno marino y nos sentimos muy satisfechos de poder colaborar».

 


Medusa Sail