CORONAVIRUS

Los varaderos cesan su actividad por orden del Gobierno

La ampliación del estado de alarma afecta a los centros de mantenimiento y reparación de yates, el único subsector de la náutica que permanecía activo
MALLORCA PRESS

Los varaderos de Baleares han cesado hoy su actividad, tras la ampliación del decreto de estado de alarma que obliga a cerrar temporalmente las empresas de servicios no esenciales. Hasta esta mañana los principales centros de mantenimiento y reparación de grandes yates de Baleares habían permanecido abiertos en medio de una gran polémica.



Algunas pequeñas empresas y autónomos habían decidido no acudir a trabajar por miedo al contagio. Otras pymes aseguraban verse obligadas a hacerlo porque no se les reconocía la causa de «fuerza mayor» para aplicar expedientes de regulación de empleo temporal. En el otro extremo estaban las firmas que optaban por seguir prestando servicio a sus clientes (principalmente armadores de grandes yates) mientras el Gobierno lo autorizara, a fin de terminar los trabajos ya iniciados y permitir que las embarcaciones y sus tripulaciones pudieran regresar a su amarre.


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Servicios Técnicos Portuarios (STP), el mayor varadero de Mallorca, donde en circunstancias normales acuden a trabajar más de un millar de personas al día, remitió anoche una circular a sus clientes en la que se les informaba de que la actividad quedaba suspendida a partir del día siguiente.



Desde ese momento, y mientras dure la ampliación del estado de alarma, «únicamente pueden acceder al varadero del Moll Vell los tripulantes de embarcaciones que vivan a bordo o que, por seguridad de la misma, deban acceder a las instalaciones». Dichas tripulaciones, advierte el comunicado, deben permanecer a bordo y sus salidas se autorizan sólo en los supuestos establecidos por el Gobierno: adquisición de comida, medicamentos o visitas al médico.  Es decir, que el barco es su casa y allí han de permanecer confinados. «Por motivos de seguridad, se recomienda la desconexión de los equipamientos eléctricos», añade el mensaje.



Astilleros de Mallorca, cuyo centro de trabajo se encuentra ubicado junto a la Lonja del Pescado, ha estado abierto hasta la orden gubernamental de cesar los servicios no esenciales. Los trabajadores de esta empresa habían decidido por votación mantener la actividad con una serie de condiciones: la posibilidad de trabajar desde casa en los departamentos de administración y, en los restantes, terminar los encargos que ya estuvieran iniciados, priorizando aquellos que fuesen básicos para las tripulaciones. Los talleres fueron desinfectados y todos los operarios contaban con equipos de seguridad para minimizar el riesgo de contagio.