SECTOR NÁUTICO

CORONAVIRUS

Dos buques cargados de yates esperan un permiso especial para recalar en Palma

Proceden de Florida y Southampton, y se espera su llegada a Palma los días 3 y 4 de marzo. Tendrán que quedarse fondeados si no consiguen una autorización excepcional para amarrar y descargar su mercancía
MALLORCA PRESS

La Delegación del Gobierno en Baleares está negociando un permiso especial para la recalada en Mallorca de dos buques que transportan yates de recreo procedentes de Port Everglades (EEUU) y Southampton (Inglaterra). Se trata, respectivamente, de los mercantes Heerengracht, que en el momento de escribir estas líneas se dispone a cruzar el Estrecho de Gibraltar, y Yacht Express, que navega al norte de las Islas Canarias. El primero zarpó el 24 de marzo, en plena crisis global por la expansión del COVID-19, y ha previsto su llegada a la Bahía de Palma pasado mañana. El segundo arribará el sábado, tras haber largado amarras en Florida el 14 de marzo, el día en que se decretó el primer estado de alarma y el consiguiente cierre de los puertos españoles.


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Según ha podido saber Gaceta Náutica, las autoridades de Baleares pretenden facilitar el atraque de ambos buques en el puerto de Palma, que permanece cerrado salvo para garantizar el suministro del archipiélago. También quieren que se autorice el desembarco de las embarcaciones de recreo que transportan para que puedan amarrarse o quedar varadas en la zona de reparación del Moll Vell. No obstante, no se permitirá la realización de ningún trabajo de mantenimiento, ya que la actividad industrial en los varaderos fue suspendida con la última ampliación del decreto de alarma por la pandemia del coronavirus.



La petición del permiso responde a la necesidad de dar una salida a ambos buques mercantes. “No pueden regresar a sus puertos de origen; si no se les permite amarrar en Palma,  tendrán que quedarse fondeados en la Bahía a la espera de la reapertura del puerto”, explica una de las fuentes consultadas por este periódico. En el caso de que la solicitud no sea atendida por el Gobierno y los barcos tengan que esperar fuera de la bocana, el suministro a bordo está plenamente garantizado a través de su compañía consignataria.



El subsector de la reparación y el mantenimiento de yates ha expresado, a través del Balearic Marine Clúster, su preocupación por el cierre de los puertos europeos en la época en que los barcos que han hecho la temporada en el Caribe se desplazan al Mediterráneo. La industria náutica mallorquina tiene una dependencia importante de este mercado, por lo que se pretende que los buques que están de camino puedan al menos amarrar y desembarcar su carga, y que ello permita a las empresas disponer de clientes cuando se pueda retomar la actividad.