CORONAVIRUS

Cámara de Comercio: «Las pérdidas en la náutica son incalculables»

Las marinas advierten de que la merma de ingresos impedirá pagar «el total de los  importes previstos de cánones o impuestos municipales»
MALLORCA PRESS

Antoni Mercant, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Mallorca, asegura que las consecuencias económicas derivadas de la crisis del coronavirus son ahora mismo «incalculables», pero advierte de que serán «muy elevadas» en todos los sectores.



«La náutica de recreo –señala– está parada por completo, justo en el momento en que tocaría empezar la temporada; se han aplazado los grandes acontecimientos náuticos y los varaderos han sido finalmente cerrados».



La Cámara de Comercio considera que, cuando se levanten las restricciones al trabajo y a la libre circulación de las personas, «instituciones, asociaciones y empresas tendrán que trabajar de manera conjunta para promocionar la náutica balear y convertirla definitivamente en un destino líder, tanto en actividades de ocio como industriales».



Mercant cree que el 30 de abril es una fecha clave que determinará el futuro a corto plazo: “Si por entonces la situación está controlada en España, Alemania y Gran Bretaña, será posible salvar parte de la temporada turística. Eso sí, será imprescindible promocionar más que nunca Baleares como destino turístico de primer nivel”.


Medusa Sail

ANADE



La Asociación de Instalaciones Náuticas Deportivas de Baleares (ANADE) no oculta que el sector náutico se está viendo «tremendamente afectado» y fija los puntos más críticos de la crisis: puertos cerrados en el momento en que regresan los barcos del Caribe, locales comerciales con la persiana bajada y empresas de chárter inactivas por la prohibición de navegar.



Al igual que la Cámara, las marinas prevén que los daños sean muy altos: «Prácticamente no hay actividad económica, pero los puertos, al ser responsables de las infraestructuras, debemos seguir prestando servicio con gastos fijos de personal, vigilancia, consumos, mantenimiento de instalaciones. No se puede cerrar como un hotel».



La mayoría de los locales comerciales de los puertos, informa ANADE, «está en proceso de hacer un ERTE y no va a contratar al personal habitual de temporada, lo que significa la pérdida de muchos puestos de trabajo».



Las marinas confían en que la náutica reciba las mismas ayudas que el turismo para retomar su actividad y avisan de que, al bajar los ingresos, no podrán pagar «el total de los  importes previstos de cánones, impuestos municipales, etcétera».



ACNB



La Asociación de Clubes Náuticos de Baleares (ACNB), que integra a todos los puertos deportivos gestionados por entidades sin ánimo de lucro, realiza un diagnóstico muy parecido de las consecuencias del parón, pero se mantiene  a la expectativa de la evolución de los acontecimientos.



Su gerente, Rafael Palmer, explica que en la última asamblea telemática de la asociación se decidió esperar a ver cuánto se prolonga el estado de alarma y el impacto real de la crisis antes de realizar cualquier reivindicación o propuesta de reflote del sector: «En este momento hay que ser solidarios y asumir que nuestros problemas son los de todo el país y la mayoría de los sectores. Ya habrá tiempo de tratar una buena estrategia, en la que debemos participar todos los actores».



Con todo, reconoce que la actividad «no volverá de un día para otro» y la náutica y sus trabajadores «necesitarán ayuda».



BALEARIC CLÚSTER MARINE



El Balearic Marine Clúster  avisa de que las embarcaciones de gran eslora que en estos días están finalizando su temporada en el Caribe, y que justo en esta época solían regresar a Europa para realizar los trabajos de reparación y mantenimiento, están cancelando sus travesías por temor a no poder entrar en los puertos. Dos de ellos, no obstante, llegarán al puerto de Palma mañana y pasado. Sus consignatarias han pedido a la Delegación de Gobierno un permiso que les permita entrar en puerto y descargar su mercancía.



«Estos yates y este periodo son claves para las empresas de refit radicadas en Baleares; si la situación no se normaliza, perderán toda la temporada por completo». El cierre temporal de los varaderos decrertado el 30 de marzo se suma a esta situación ya de por sí crítica. «Lo que parecía que iba a ser el mejor año en cuanto a contratos y facturación, se ha convertido en un periodo preocupante y de gran incertidumbre», añade. 



El Clúster tiene claro que hará falta ayuda para que el sector náutico remonte: «Ahora más que nunca necesitamos eliminar las trabas burocráticas y fiscales para que cuando la situación se estabilice, los yates no tengan miedo de venir a España. En concreto necesitamos simplificar y aclarar los trámites de chárter, eliminar el impuesto de matriculación y lograr el IVA reducido en chárter, al igual que el sector hotelero».