PUERTOS

ECONOMÍA

El coronavirus noquea a los cruceros

Algunas compañías dan ya por perdida la temporada de verano en Europa, mientras que otras abogan por retomar la actividad en julio o agosto. Según un estudio de la Universitat de les Illes Balears y la Cámara de Comercio, el impacto económico de la actividad de cruceros en Palma es de 224 millones de euros.
M.P.

Las operaciones de cruceros están suspendidas en todo el mundo y la falta de un plan europeo para la reactivación del turismo supone un duro escollo para el regreso a la actividad de este sector. Con esta incertidumbre, parece improbable que se puedan retomar este tipo de viajes antes de los meses de septiembre u octubre.


Bufete Frau

La Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA) trabaja con las autoridades sanitarias de cada país para coordinar las medidas necesarias de cara a reemprender la actividad. Las compañías han reforzado las medidas de seguridad e higiene y aseguran que están preparadas para acoger de nuevo a los pasajeros. "La industria de cruceros está a la vanguardia en temas sanitarios y continuará reforzando sus protocolos en colaboración con las autoridades sanitarias y expertos para garantizar la salud y seguridad de sus clientes y tripulaciones. Estamos preparados para reiniciar la actividad cuando las diferentes administraciones lo permitan", asegura Alfredo Serrano, director de CLIA España.



Sin embargo, con Italia, Francia e España entre los países más afectados por la crisis del COVID-19, no hay fecha de regreso prevista para los cruceros en Europa a las puertas de la temporada alta de verano. Las principales compañías de cruceros han anunciado la suspensión de sus viajes para los próximos meses.



Royal Caribbean y TUI, dos operadoras habituales en el puerto de Palma, anunciaron que anulan todos sus cruceros hasta el 15 de junio. Costa Cruceros y Aida han decidido cancelar todas las salidas programadas hasta el próximo 30 de junio, mientras que la firma Pullmantur extiende la interrupción hasta el 3 de julio y MSC Cruceros lo hace hasta el 10 de julio.



Otras empresas, como Princess Cruises, Holland American Line o Seabourn ya dan la temporada por perdida y han cancelado todos sus cruceros para este verano 2020 ante la poca disponibilidad de vuelos, el cierre de puertos en todo el mundo y otros factores que afectan a los viajes internacionales.



Esta suspensión histórica de la actividad conlleva un fuerte impacto negativo en la economía. Por un lado, la facturación de las empresas que forman parte de la industria de los cruceros ha caído y, por otro, los destinos de este tipo de turismo también se verán afectados.



Cabe recordar que el último estudio realizado por la Autoritat Portuària de Balears (APB) en 2015, con la Universitat de les Illes Balears y la Cámara de Comercio, constataba que el impacto económico de la actividad de cruceros en la ciudad de Palma es de 224 millones de euros.



De esta cantidad global, el 39,44 % fue a parar al pequeño, mediano y gran comercio, mientras que el 12,54 % y 12,46 % benefició a la oferta de alojamiento (hoteles) y transporte (taxis y autobuses de transporte regular y discrecional), respectivamente. La escala de un solo crucero en el puerto de Palma genera más de 325.000 euros de ingresos.