CRISIS ECONÓMICA

Baleares da luz verde a la creación de varaderos en suelo rústico

El decreto de medidas urgentes para la reactivación de la economía autoriza áreas de construcción y mantenimiento de barcos incluso en zonas rurales de interés paisajístico, siempre que no sean boscosas
J.L. MIRÓ

El Govern balear ha decidido apostar fuerte por el sector de la náutica industrial para paliar los efectos devastadores de la crisis del Covid-19 y ha autorizado, mediante un decreto ley publicado el pasado 13 de mayo, la creación de varaderos destinados a la construcción, mantenimiento y almacenaje de embarcaciones en suelo rústico, incluso en “zonas de interés paisajístico que no sean de naturaleza boscosa”.


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Según consta en el preámbulo del decreto, la norma tiene por objetivo “potencial el sector especializado en la construcción y mantenimiento e embarcaciones” y para ello establece un  “procedimiento urbanístico extraordinario” con una vigencia de dos años.



No se trata, sin embargo, de una medida de aplicación automática. La iniciativa deberá surgir de ayuntamientos que no hayan previsto otros usos para estas áreas en sus planteamientos urbanísticos y seguir la tramitación habitual (declaración de impacto ambiental y paisajístico, exposición pública e informe de la Comisión Insular de Ordenación del Territorio), además de garantizar la conexión vial con el puerto más cercano tras la realización del pertinente estudio de movilidad.



Los sistemas generales de infraestructuras y servicios específicos contemplados en el decreto “se pueden delimitar en cualquier tipo de suelo”, lo que incluye el calificado como “rústico común”.



“En el caso de municipios con más del 90% de suelo rústico protegido, [los varaderos] también se pueden ubicar en áreas rurales de interés paisajístico que no sean de naturaleza boscosa; en este caso, dentro del mismo procedimiento, se tienen que añadir medidas compensatorias equivalentes para incrementar las superficies de suelo rústico protegido y, si no es posible, incrementar el nivel de protección de éste”.



La reparación y mantenimiento de embarcaciones en Baleares se desarrolla en la actualidad en espacios portuarios, donde también se ofrecen servicios de travelift (grúa) y de varada. La actividad se concentra mayoritariamente en el puerto de Palma, uno de los puntos neurálgicos del refit de embarcaciones de gran eslora en el Mediterráneo. La intención del Govern es extender esta industria por todo el territorio balear a fin de diversificar la economía de la provincia.



El mantenimiento de barcos ha sido uno de los pocos sectores que ha permanecido activo durante el estado de alarma, a excepción de los 15 días del cerrojazo total. Los varaderos de la capital balear trabajan a buen rendimiento, si bien acusan todavía las restricciones a la movilidad marítima ordenadas por el Gobierno central.