SECTOR NÁUTICO

ECONOMÍA

El chárter de Baleares, indefenso ante la competencia nacional e internacional

Las empresas de las islas, que tienen su flota amarrada desde marzo, ven cómo sus clientes se desvían hacia destinos como Croacia por las restricciones sanitarias. Una empresa ofrece navegar a Baleares desde Denia para burlar la cuarentena
JULIO GONZÁLEZ

El futuro del turismo náutico en Baleares se presenta muy negro. Las empresas de alquiler de embarcaciones en las islas tienen toda la flota amarrada desde el pasado mes de marzo y, a día de hoy, consideran casi un milagro poder salvar la temporada de 2020.


Bufete Frau

Además, con todo el negocio de turismo náutico parado en Baleares, la competencia no se ha quedado quieta y se está haciendo con su cuota de mercado. Agencias internacionales de alquiler, que tienen bases en distintos puertos del Mediterráneo, están desviando a sus clientes a otros destinos vacacionales que tienen menos restricciones.



Es el caso de Croacia que acaba de abrir sus fronteras a todos aquellos turistas que tengan una reserva de chárter de una embarcación en alguno de sus puertos. La publicidad de alguna de estas empresas multinacionales, como Dream Charter, se permite incluso remarcar que “no es necesario una cuarentena de 14 días para entrar”, algo que sí es obligatorio para todos los visitantes que lleguen a España desde el extranjero, o que tienen “una política de reservas y unas medidas contra el COVID-19 flexibles”.      



La activación el turismo náutico en Baleares, algo que es posible pues las empresas están recibiendo numerosas peticiones de información por parte de sus clientes que confirman que hay interés, depende de la apertura de los aeropuertos de las islas.



El principal problema es la incertidumbre. Ni clientes ni empresarios saben la fecha del reinicio de los viajes y, sobre todo, si se mantendrá  la orden del Ministerio de Sanidad que obliga a las personas procedentes del extranjero a guardar una cuarentena de 14 días, algo que imposibilitaría totalmente el turismo.



Ante esta situación, los clientes están optando por otros países para sus vacaciones e incluso, los que quieren navegar por aguas de Baleares han empezado a reservar con empresas competidoras de la península.



La plataforma de alquiler de embarcaciones Boatjump está organizando viajes de tres o cuatro días a Ibiza y Formentera saliendo directamente desde Dénia en una travesía que supone unas ocho horas de navegación a vela. Con este tipo de oferta, el cliente sólo tiene que desplazarse “hasta el puerto de embarque y subirse a bordo de su barco de alquiler, donde la tripulación ya habrá preparado las provisiones necesarias para que durante varios días el contacto con tierra sea mínimo”.



Según señala en una nota de prensa Boatjump, que está apoyada por el hub de emprendedores impulsado por el máximo accionista de Mercadona, Juan Roig, en las últimas semanas está creciendo el número de usuarios interesados en alquilar una embarcación para disfrutar de las Baleares evitando el traslado en avión. De hecho, las peticiones de usuarios para alquilar un barco en la costa valenciana se han incrementado en más de un 100% respecto de años anteriores en su plataforma.



El CEO de la compañía, Jaime Vara, asegura que “nuestros proveedores confían en que desde la segunda quincena de julio la demanda de cliente nacional cubra e incluso supere la bajada del navegante extranjero”.



DESTRONAR AL REY



Baleares es el destino líder para el chárter en Europa, uno de los sectores con mayor potencial. Según datos de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), las islas están a la cabeza en el mercado nacional de alquiler de embarcaciones con una cifra de negocio que representa el 28% del total español.



Hasta ahora, el principal enemigo de las firmas locales era el intrusismo de particulares o empresas que alquilaban embarcaciones de forma ilegal. En los últimos años, el Govern, a través de la Dirección General de Transporte Marítimo, y la Guardia Civil están estrechando el control sobre esta “actividad pirata”.