CRUCERO

COMPETICIÓN

La Vendée Globe de Dídac Costa pasa por Mallorca

Varios empresarios del sector náutico mallorquín han decidido apoyar al navegante, que, a pesar de la crisis del Covid-19, mantiene su apuesta por tomar la salida el próximo mes de noviembre en Les Sables d’Olone
JULIO GONZÁLEZ

El confinamiento ha afectado a la preparación de la regata y ha comprometido los proyectos de algunos de los patrones participantes, entre ellos el del regatista español, así que unos empresarios mallorquines liderados por Álex Casares del Grupo Barco han apostado por Costa y han puesto a su disposición su experiencia en el sector de la reparación y mantenimiento de embarcaciones.


GrupoBarco

El navegante calcula que necesita unos 300.000 euros más para poder afrontar el reto de la Vendée, la vuelta al mundo en solitario sin escalas y sin ayuda exterior que ya concluyó en la edición de 2016, y buena parte de esa suma la aportarán estos profesionales con su trabajo ante las dificultades para conseguir financiación.



Álex Casares explica que en estos momentos se está realizando en el varadero del puerto de Palma la puesta a punto de todos los sistemas hidráulicos de la embarcación. Se ha desmontado la quilla y el bulbo y se han cambiado los rodamientos del timón y los pistones de la quilla. También se va a sustituir, gracias a la aportación de una firma especializada, el eje del timón por uno de titanio, que resulta más ligero y resistente a la corrosión.



Dídac Costa señala que ya se han realizado algunas mejoras en el barco para intentar competir con unidades de generaciones posteriores, más modernas y veloces, entre ellas cambios en los tanques de lastre del medio y de proa. “Además, estamos valorando cambiar los apéndices o, incluso, no llevarlos”, apunta el regatista.



Los trabajos que se realizan en Mallorca están encaminados a aumentar la seguridad y la resistencia del barco, algo fundamental ya que la Vendée Globe representa una prueba de resistencia extrema no sólo para el navegante, sino también para los materiales.





La quilla del IMOCA de Dídac Costa llegó esta semana a Palma.



Cabe tener en cuenta que el barco del navegante catalán acaba de cumplir 20 años desde su botadura. La embarcación es el Kingfisher con el que Ellen MacArthur acabó segunda en la Vendée Globe de 2001. Se trata de un IMOCA que ha demostrado una gran robustez y fiabilidad, pues ya acumula cinco vueltas al mundo.



“Estos días, el propio Dídac Costa ha estado lijando toda la superficie del casco. Su idea era pintarlo una vez concluido el trabajo pero le he convencido para que coloque unos vinilos, un sistema que cuenta con protección especial contra el sol y el salitre y resulta más económico que pintar el barco”, afirma Casares. Para llevarlo a cabo, el empresario también ha implicado a una firma mallorquina.



Las velas que usará el regatista en su travesía también serán fabricadas en la isla. La velería Quantum de Palma, de Juan José Merayo, se ha sumado al apoyo a Costa. Una vez que esté listo casco y apéndices, la idea de Dídac Costa es navegar con su barco hasta Mallorca y usar Palma como base de su preparación para la circunnavegación.



Álex Casares señala que no le extraña que Dídac Costa, por su forma de ser, sume cada día más apoyos: “Me parece una persona admirable por su gran humildad y su esfuerzo por salir adelante. Ya lo demostró en su primera Vendée, que consiguió terminar a pesar de que todo estaba en su contra”.





CERTIFICAR LA CLASIFICACIÓN



Dídac Costa explica que espera tener el barco listo a finales de julio. Al haber terminado la Vendée de 2016, el catalán tan solo necesitará navegar 2.000 millas en solitario este verano para certificar su presencia en la próxima edición de la regata, algo que ha programado para el mes de agosto. El recorrido de esa travesía estará condicionado por la meteorología pero “siempre debe estar validado por la organización de la Vendée Globe”, aclara el deportista.



De esta forma, el regatista no podrá participar en la competición de la clase IMOCA que se celebrará en julio como preparación para la vuelta al mundo y que consistirá en un recorrido con forma de triángulo entre Les Sables d'Olonne, el Círculo Polar Ártico y las Islas Azores.



Costa asegura que afronta muy motivado la Vendée Globe al afirmar que “no pienso en nada más” y aunque reconoce la crisis del Covid-19 ha trastocado sus planes y supone una dificultad añadida considera que “también es una oportunidad porque tenemos la puerta abierta a sumar más gente a un proyecto que es espectacular”.