SECTOR NÁUTICO

PUERTOS

Molinar: un concurso sin ventaja económica ni social

La APB fija canon anual de 58.535 euros, poco más de la mitad del ofrecido por el Club Marítimo en la competencia de proyectos
JULIO GONZÁLEZ

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) dinamitó la continuidad del Club Marítimo Molinar al desestimar la competencia de proyectos que presentó el náutico más antiguo Mallorca. El ente portuario rechazó el proyecto de esta entidad con más de 100 años de historia y también los 100.000 euros de canon anual que estaba dispuesto a abonar por gestionar los amarres y el edificio social. A cambio, la APB ha decidido convocar un concurso público donde ha fijado una tasa de ocupación anual sin IVA de 58.535 euros, poco más de la mitad de lo ofertado por el club náutico.


Astilleros Llompart

Esta cifra representa la cantidad que los licitantes interesados deben mejorar. Resulta extraño que un ente público renuncie a una oferta económica más ventajosa y también a la propuesta deportiva y social del club, una entidad sin ánimo de lucro, y apueste porque sea una empresa privada la que se haga cargo de las instalaciones. Además del canon, el concesionario deberá abonar una tasa de actividad del cuatro por ciento del volumen de negocio anual.



El inicio del trámite para el concurso público se inició el jueves 16 de julio con su publicación en el Boletín Oficial del Estado. El objeto del concurso hace referencia a la zona de dominio público ubicada en la dársena des Caló d’en Rigo en el Puerto de Palma, así es como denomina la APB al Molinar, que comprende una superficie total de 4.761 metros cuadrados.



Esta superficie se corresponde con 4.133,80 m2 de espejo de agua, donde se dará servicio de amarre a embarcaciones de recreo de hasta ocho metros de eslora, y el resto, 627,20 m2, con superficies en tierra. En la parcela de tierra se encuentra el que era el edificio social del Club Marítimo del Molinar que está incluido en el catálogo municipal de bienes protegidos y que, según anunció la APB, se rehabilitará conservando su fisonomía.



La planta baja de este edificio cuadrangular podrá albergar un bar o restaurante, mientras que la planta primera y  la terraza se destinarán para oficina administrativa y usos culturales y sociales.



La zona de tierra anexa al edificio se podrá utilizar como terraza del bar y se permitirá la colocación de mesas, sillas y sombrillas.



El ente portuario ha construido un nuevo edificio soterrado bajo el paseo que se destinará a escuela de vela y que queda al margen de esta concesión, que tendrá un tiempo máximo de duración de 20 años.