MEDIO AMBIENTE

ATLAS SUBMARINO

El Govern suma otro año sin tener lista la cartografía de la posidonia

La prometió en mayo, pero alega que el Covid-19 ha trastocado los planes
JULIO GONZÁLEZ

La cartografía de la posidonia en aguas de las Islas Baleares no estará lista este verano a pesar de que la Conselleria de Medio Ambiente esperaba tenerla terminada el pasado mes de mayo.


GrupoBarco

La Conselleria ha explicado que el confinamiento provocado por el COVID ha obligado a replanificar los trabajos de este proyecto. En estos momentos, las tareas ya se han reanudado y, según afirman desde el departamento dirigido por Miquel Mir, se encuentran bastante avanzadas.



Sin embargo, Medio Ambiente no ha podido concretar la fecha definitiva de finalización de la cartografía escudándose en la gran incertidumbre que hay en relación a la evolución de la pandemia, aunque remarca que los avances en el proyecto se han ido incorporando a las cartografías que ofrece el Govern a través de las webs oficiales.



El retraso en la elaboración del Atlas submarino de las Baleares no puede achacarse sólo al coronavirus, pues los puertos de Baleares permanecieron cerrados (únicamente se permitía el tráfico esencial), desde que se declaró el estado de alarma el 14 de marzo hasta el 2 de junio, fecha en que se eliminaron las restricciones a la navegación. De esta forma, los trabajos se pararon forzosamente dos meses y medio, pero ya acumulan tres de demora desde el plazo fijado para su puesta en marcha y, de momento, no hay una fecha de presentación en el horizonte.



Una cartografía exacta de la ubicación de la posidonia en Baleares ha sido la principal  reivindicación de las asociaciones de navegantes desde que en 2018 se aprobara el Decreto de la Posidonia. De hecho, el Consell Consultiu de Baleares emitió un dictamen antes de la ratificación del Decreto en el que advertía que éste no debería entrar en vigor hasta que existiese y se aprobara oficialmente una cartografía precisa de la situación de esta farenógrama marina, a fin de garantizar la «seguridad jurídica».



El Govern se comprometió a llevarla a cabo y el conseller de Medio Ambiente y Territorio, Miquel Mir, presentó el pasado año los progresos que se estaban haciendo para elaborar el «Atlas submarino: cartografía de la posidonia oceánica en las Islas Baleares».



El proyecto cuenta con un presupuesto de 740.072,21 euros que está financiado de forma íntegra con fondos del impuesto de turismo sostenible y lo ejecuta la empresa pública TRAGSATEC.



Una vez finalizada la cartografía, se publicará en el Boletín Oficial de las Islas Baleares (BOIB) y se colgará en la Infraestructura de Datos Espaciales de las Islas Baleares (IDEIB).



Con su publicación en el BOIB, la cartografía tendrá rango legal. Además, el Govern desarrollará una aplicación informática, disponible para móviles, que permitirá al usuario conocer si se encuentra en zona de fondeo permitido unificará y completará la cartografía existente hasta alcanzar la totalidad de las praderas de posidonia.



La cartografía completa resulta imprescindible también para el Servicio de vigilancia de la posidonia que este año se volvió a poner en marcha desde el pasado 1 de junio y que contaría con una herramienta que otorgaría mayor legitimidad a sus acciones. Este servicio, que cuenta con 15 embarcaciones, comprobó el pasado año más de 86.000 embarcaciones fondeadas.



De ellas, menos del 10 por ciento se tuvieron que mover al estar fondeadas de forma incorrecta. Este año, el servicio se ha reforzado  con el apoyo de robots sumergibles adquiridos por la compañía Red Eléctrica Española y que han sido cedidos a la Conselleria.